generadas por la conexión entre las bacterias
Descubren que el mar alberga un tejido de ondas eléctricas
miércoles 24 de febrero de 2010, 21:11h
Un equipo de investigadores, en su mayoría daneses, ha descubierto que el mar alberga un tejido de ondas eléctricas generadas por la conexión entre las bacterias que se encuentran en el fondo y la superficie, informa hoy la revista británica Nature.
Investigadores de la universidad danesa de Aarhus han descubierto que el mar alberga un tejido de ondas eléctricas generadas por la conexión entre las bacterias que se encuentran en el fondo y la superficie. Los científicos llegaron a esta conclusión tras estudiar capas de barro recogidas del fondo marino de la bahía de su ciudad.
"Acabamos de abrir una puerta. Pero creo que el descubrimiento cambiará nuestro modo de pensar sobre la geoquímica marina y la ecología microbiana", declaró a Efe uno de los autores del estudio, Nils Risgaard-Petersen.
En sus experimentos, los científicos vieron cómo se ponían en marcha y se interrumpían en el fondo marino procesos biológicos que requieren oxígeno cuando se añadía o retiraba oxígeno desde la superficie, explicó por su parte el profesor Lars Peter Nielsen, de la Universidad de Aarhus.
Cuando eso ocurría, los científicos sabían con certeza que el oxígeno nunca llegaba a bajar tanto como para alcanzar a las bacterias del fondo, que lo necesitan para sus procesos biológicos.
Una vez descubierta la existencia de ese circuito eléctrico, los investigadores llevaron a cabo más experimentos para confirmar que la respuesta de las bacterias del fondo al oxígeno de la superficie fue causada por el rápido transporte de electrones mediante ondas inalámbricas que conectan a las bacterias entre sí.
Durante su investigación, los profesores comprobaron que la conexión eléctrica de una bacteria con otras es posible hasta una distancia 20.000 veces mayor que su propio tamaño (unos 2 centímetros en total).
Al igual que los humanos extraemos energía de la comida tras la combustión lograda gracias al oxígeno que respiramos, las bacterias del fondo marino también adquieren energía al transformar el alimento en sustancias orgánicas y sulfuro de hidrógeno, un proceso para el que requieren oxígeno. Así, algunas bacterias (las situadas abajo, en el fondo del mar) "comen" en nombre de las demás, mientras otras (desde la superficie del agua) respiran por ellas, según el estudio.