La aviación privada vive un momento de auge en España por diversos factores, entre los que se cuentan unas tarifas más asequibles, una mayor rapidez y eficiencia para los viajes de empresa que las compañías regulares y un mayor número de empresas que optan por estos vuelos.
España vive una etapa de crecimiento en un sector que no hace mucho se consideraba exclusivo de las grandes fortunas:
la aviación privada. Hoy, se conoce mejor por aviación corporativa o de negocios, ya que es en este aspecto en el que más se ha desarrollado. Pasó de ser un lujo a una necesidad, sobre todo para las empresas que en sus transacciones requieren rapidez. Las aerolíneas regulares ya no pueden ofrecer esa rapidez ni eficiencia. Los vuelos regulares están sujetos a rigurosísimos controles, colas interminables y esquemas rígidos.
Alberto Utrera, responsable de General Aviation Services (GAS), ha explicado a El Imparcial que “los atentados del 11 de septiembre de 2001 han hecho que las grandes empresas opten por la aviación privada como medio de transporte para sus ejecutivos”. GAS se fundó en 1979 con un equipo humano de 30 personas. Esta empresa madrileña tiene como ámbito de acción todo el territorio nacional, donde presta sus servicios a aquellas grandes empresas que, como IBM o Coca Cola, hacen uso de este tipo de navegación aérea. Y Utrera ha añadido que “no sólo grandes empresas contratan nuestros servicios, también grandes estrellas como Madonna, que recientemente viajó a España en un vuelo privado que nosotros gestionamos”. Es creciente el número de estas grandes estrellas que en lugar de poseer jets contratan los vuelos con estas empresas.
El servicio de tierra o handling consiste en facilitar a los aviones toda clase de servicios como la gasolina de aviación, el catering, alojamiento para la tripulación, el parte meteorológico, etc. Otro servicio que se suministran estas compañías son las “operaciones” necesario para que el avión vuele con normalidad entre los distintos aeropuertos.
“La aviación corporativa ha llenado ese espacio de mercado que no ocupan las aerolíneas y cada día es más frecuente ver a altos ejecutivos moverse dentro del país o de una nación a otra en un solo día” Asimismo “Las grandes corporaciones no están para perder tiempo porque es lo mismo que perder dinero” ha afirmado Utrera quien lleva más de 25 años trabajando en el sector.
Muchas compañías prestan servicios (handling, renting, mantenimiento, etc) a la aviación privada, pero sólo cuatro lideran el mercado en España: TAG, GAS, Gestair y Executive.
TAG Aviation tiene su sede en Ginebra (Suiza) y opera por todo el mundo. Es una de las pioneras y la más grande del mundo. Su base española está en Torrejón. Fuentes de la división española han confirmado a este periódico que “la compañía no tiene ningún jet en propiedad, los hemos ido vendiendo, ya que resulta carísimo su mantenimiento” y también que “la propiedad no era rentable, ahora prestamos servicios a los aviones privados de nuestros clientes”. Esto sólo se puede hacer tras muchos años en el negocio y una larga lista de contactos y clientes. Por ejemplo, según sea el tipo de mantenimiento requerido o el tipo de avión de que se trate se contrata a una empresa especializada determinada.
Entre sus clientes se encuentran
Francisco Hernando “El Pocero”, que antes tenía su propia compañía de aviación privada con 5 aviones “bombardier” en propiedad, que son jets de 7 plazas. Debido a la merma en los ingresos, el empresario tuvo que vender tres y los otros se los gestiona TAG, que, a su vez, los realquila.
Ignacio Polanco, del grupo PRISA, también es cliente de TAG que se ha convertido en intermediaria que subcontrata a otras empresas. Una celebridad que también utiliza los servicios de TAG es
Louis Hamilton.

De acuerdo con investigaciones de El Imparcial,
Amancio Ortega, presidente de Inditex y reconocido por la revista Forbes como el mayor capital de España, cuyos jets gestiona Gestair, está negociando el traspaso de la gestión a TAG por razones económicas, de lo que se infiere que el coste de mantenimiento de estos aviones es exorbitante, pues el hombre más rico del país también busca ahorrar costes.
Las fuentes de TAG reconocen que “la aviación privada se ha vuelto muy asequible si alquilas, y nosotros tenemos la hora de vuelo en un Lear Jet de 7 plazas a 3.000 euros; mientras que mantener uno te puede costar 180.000 euros trimestrales” Quedan, sin embargo, algunos propietarios confirman estas fuentes “es el caso de
Juan Miguel Villar Mir, presidente de OHL, que tiene dos aviones en propiedad, un Falcón de 12 plazas y un Citation de 7 con los que operamos en TAG y suministramos handling”