La capilla ardiente del dibujante, humorista y académico Antonio Mingote, fallecido hoy en Madrid a los 93 años, se instalará esta tarde en los Jardines de Cecilio Rodríguez, en el Retiro, parque del que él era "alcalde honorario", según han confirmado a Efe fuentes de ABC.
Los últimos amigos y familiares de
Antonio Mingote que permanecían en la capilla ardiente del dibujante, en el madrileño parque del Retiro, han abandonado pasadas las 19:00 un recinto por el que han pasado personalidades como la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, y la ministra de Fomento, Ana Pastor. Uno de los últimos en despedirse ha sido su nieto, Héctor Mingote, quien ha recordado a su abuelo como alguien "muy ingenioso" que siempre le hacía reír. "Tiene la suerte de que toda su vida se la pasó dibujando, que era lo que le gustaba", ha añadido.

A pocos metros de él se encontraba la actriz Verónica Forqué, que ha afirmado que personas como Mingote "no deberían morirse nunca", antes de declararse muy afortunada por atesorar varios dibujos que el veterano humorista gráfico de ABC le dedicó. "Me gustaba mucho mirarle y escucharle", ha concluido.
El cuerpo de Antonio Mingote será incinerado en el cementerio de la
Almudena en la más estricta intimidad.
Tenía
93 años y había llevado una vida plena y saludable. Le gustaba pasear por el parque del Retiro, donde leía la prensa y afilaba sus humorísticos cuchillos para preparar la viñeta del día siguiente, y allí, entre las flores de los jardines de Cecilio Rodríguez, le han despedido sus amigos y su familia. "Un genio", el calificativo más repetido. "Un buen hombre", "un artista", "un sabio", "un gran crítico".
Mingote pensaba que "tener ideas fijas era como tener quistes", ha recordado su viuda,
Isabel Vigliola, que no se separó de su esposo en los 46 años que pasaron juntos. "Era una persona que siempre quería la paz y que no conocía el odio, no era fanático y sí fácil de convencer a través de las ideas", ha señalado Vigliola a Efe, en la capilla ardiente del dibujante, escritor, humorista gráfico y académico, fallecido ayer en Madrid a los 93 años.
Vigliola se pregunta cómo va a poder llevar la ausencia de su marido y rememora los recuerdos de toda una vida junto a él, pero especialmente su calidad humana. Lo mismo que piensan y sienten sus
lectores, desde ayer huérfanos de la certera visión del mundo del maestro Mingote.
A propuesta de Ana Botella, el difunto tendrá una calle en la capital, a lo mejor, cerca del Retiro, y no se descarta darle su nombre también a un centro educativo. Desde el presidente del Gobierno a ciudadanos anónimos han dejado su pésame en cuatro libros de condolencias y decenas de coronas de flores han arropado el féretro.
Flores remitidas por los
Reyes, los Príncipes, el Ayuntamiento de Madrid, la Asociación de la Prensa, el Real Madrid, el Café Gijón, la Universidad rey Juan Carlos, o medios de comunicación, como la Agencia Efe, La Razón o Vocento, y la de su familia cotidiana, el ABC, situada a los pies del catafalco.

El académico y presidente de EL IMPARCIAL, Luis María Anson, el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, o Jaime Mayor Oreja fueron algunos de los que acompañaron a la familia del fallecido este martes en la capilla ardiente.
Mariano Rajoy ha destacado a Mingote como "un maestro del periodismo y del humor inteligente". El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, que al igual que Esperanza Aguirre ha escrito en el ABC en memoria del escritor, ha afirmado que "un sólo chiste de Mingote valía más que el mejor editorial", mientras que la presidenta de la Comunidad de Madrid alababa "su larga vida y su inagotable capacidad creadora".
Para el presidente del Consejo Editorial de ABC, Santiago Castello, los "monos" de Mingote, que fue "el alma de ABC", eran "a veces, mucho más que muchísimos editoriales". "España entera ha perdido uno de los mas grandes pensadores y divulgadores que ha habido", ha considerado Castello.
Sus amigos humoristas Tony Antonio y José Carabias han destacado su calidad humana y sus dotes para las artes gráficas.
El escritor
Alfonso Ussía, amigo íntimo del fallecido, ha destacado la generosidad de Mingote, quien "derrochaba talento", mientras su colega el dibujante Máximo ha alabado su capacidad "para descomponer la anatomía humana", y "la bondad que irradiaba su obra".
El actor
Andrés Pajares ha recordado que "no hubo chiste suyo que ofendiera a nadie" y le ha destacado como "uno de los grandes críticos de la sociedad". También Laura Valenzuela, amiga de la familia, se declaraba "bastante impresionada", ya que Mingote y su esposa son padreinos de su hija, Lara Divildos.
Mingote, como recuerda Raúl del Pozo en "El Mundo", hizo 23.000 dibujos para ABC en los 59 años que duró su relación laboral, "y no se daba ninguna importancia". La acidez del nonagenario no había perdido fuerza con los años y su agilidad para descomponer la realidad no había mermado un ápice, como afirma su amigo Enrique Bariego: "Últimamente, el chiste le salía a la primera, porque los personajes los tenia más que sabidos".