En su primera comparecencia pública tras haber superado el ébola, la religiosa de la Congregación de las Misioneras de la Inmaculada Concepción ha querido contar, con una amplia sonrisa, su testimonio vital y mostrar su intención de colaboración con los posibles infectados por el virus del ébola.
La misionera consiguió superar la enfermedad y una vez dada de alta en Monrovia se le pidió que volase a España para donar su sangre inmunizada al religioso Manuel García Viejo, infectado por ébola en Sierra Leona, pero falleció el mismo día en que llegó Paciencia a España.
Su plasma sí ha sido utilizado para tratar a la auxiliar de enfermería Teresa Romero, que ha dado negativo en la última prueba PCR y por tanto que existe cero carga viral de ébola.
La hermana Paciencia, que permaneció en Liberia cuando fueron repatriados Pajares y Bonoha, y la misionera Ángela Granada, quien le acompaña en esta comparecencia, han alertado de las consecuencias que esta enfermedad está causando en África occidental.