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MBFWM

Duyos, Roberto Verino y Teresa Helbig, platos fuertes de la segunda jornada de la Fashion Week

Efe
sábado 07 de febrero de 2015, 20:11h
Actualizado el: 02/08/2015 03:55h
La segunda jornada de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid ha tenido como protagonistas a Juan Duyos, Roberto Verino, Andrés Sardá, Teresa Helbig, The 2nd Skin Co, Hannibal Laguna y Etxeberría.



La mujer Duyos abandera la libertad para vestir como le da la gana; la de Roberto Verino, más que gastar, invierte en ropa; y la de Andrés Sardá hace magia para compaginar su vida laboral y familiar sin renunciar a su momento social, como se ha mostrado hoy en la segunda jornada de la pasarela madrileña.

Juan Duyos ha conseguido sorprender al público de esta 61 edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid con una colección ochentera que respira libertad y hedonismo para la próxima temporada otoño-invierno 2015-2016.

Recuerda que en esos años, en los que no había tantas "boutiques", la mujer se hacía ella misma la ropa "para imponer su personalidad y carácter". Esa idea, Duyos la traduce en la pasarela con una colección trabajada en distintas texturas y tejidos bordados con lentejuelas de canto en lugar de planas. "Son prendas que invitan a bailar, brillar y vivir la vida como se desea", apunta este diseñador madrileño, quien apuesta por líneas fluidas, siluetas transparentes, faldas de capa y pantalones de cintura alta para vestir a una mujer ecléctica en tonos cálidos y confortables, como el rosa palo.

La lentejuela y la pedrería, y apliques que representan el brillo y la fiesta en la costura, se imponen en prendas como un esmoquin en tonos verdes y naranjas y un fabuloso caftán azul petróleo. "Pendientes extralargos plateados con circonitas y potentes collares aupan el estilismo", dice Duyos, que vuelve a sacar atractivos abrigos y chaquetones de piel cabra de kidassia.



Roberto Verino lleva más de 30 años vistiendo a una mujer y un hombre que, "más que gastar, invierte en ropa" para organizar su armario con atractivas y rentables prendas, ideadas tanto para su día a día como para un evento social. El diseñador cree que es importante que la mujer rentabilice su armario con prendas de calidad a un precio razonable. "Se trata de dar una vuelta de tuerca más y ofrecer prendas atractivas que perduren en el tiempo, que se puedan sacar una y otra vez sin que se pasen de moda".

Una filosofía que también aplica a sus clientas internacionales, que vienen de vacaciones a España y "también invierten en ropa de calidad a mitad de precio que una marca de lujo", cuenta el diseñador gallego, que muy pronto va a empezar a comercializar una colección de zapatos.

Sobre la pasarela se ha visto una colección inspirada en Londres, "ciudad en la que convive la tradición y la modernidad", y así se ven prendas artesanales con cuadros escoceses combinadas con modernas faldas plateadas. "Todo es posible siempre que exista coherencia", argumenta Verino, que apuesta por tonos marrones, verdes, azules y grises para confeccionar vestidos rectos a la rodilla, pantalones ajustados, gabardinas, amplios chaquetones tipo batín y estolas de zorro.

En esta ocasión, Verino hace hincapié en la fantasía para componer una pieza de noche que a priori parece un vestido, pero en realidad es un monoesmoquin.



"Tic-Tac" es el nombre de la colección de Andrés Sardá, una línea que intenta satisfacer las necesidades de una mujer que se implica en su trabajo, se vuelca con su familia y no renuncia a su momento de ocio. Para esa mujer moderna y luchadora, Andrés Sarda propone unas piezas de encaje en tonos verdes, fucsia, morado, naranja y verde salpicadas con motivos florales y otras estampadas con cuadros escoceses rojos y negros.

"La ropa interior debe realzar y que no se note", dice la directora de la firma, Nuria Sardá, que considera que la mujer no debe prescindir de un conjunto de encaje negro. La moda es efímera, va y viene, y, con esta premisa, la firma Andrés Sarda ha subido a la pasarela dos conjuntos de vinilo transparente de la década de los ochenta y noventa. "Son piezas 'vintage' de nuestro fondos", concluye Nuria Sardá.




Teresa Helbig impuso criterio y buen gusto en la segunda jornada de la pasarela madrileña con una colección que al primer golpe de vista parece sencilla, pero en sus costuras se descubre talento, minuciosidad y mucha alma. En las piezas de Teresa Helbig hay un denominador común, un algo especial que hace que siempre gusten. Quizá sea la exquisitez de los tejidos, la sencillez de las líneas o las numerosas horas de trabajo que se esconden detrás de cada pieza. Y, ese algo especial se ha vuelto a ver en el desfile de hoy, en el que Helbig traza un itinerario de sensaciones a través de la paleta cromática, las texturas y los infinitos detalles que cuajan sus prendas.

La diseñadora sale de su zona de confort, el vestido corto, y muestra su saber hacer en importantes vestido largos, inspirados en las obras de Goya, Velázquez, Tiziano o El Greco. "La moda es efímera, quería hacer piezas que permanezcan en el tiempo, que seduzcan, que apasionen", ha contado. De esas obras de arte, Helbig rescata regios tejidos que "no pasan de moda, que proyectan modernidad, diversión y un poco de vanidad".

Una vez más, tras un periodo de investigación, primero confecciona sus propias telas para después coser las prendas. Y así, esta exigente y minuciosa diseñadora moldea el cuerpo de la mujer con vestidos con tiras de terciopelo, cuero o cintas de angora. "Me gustan como han quedado las prendas de piel con bordados de azabache". Las colección de Helbig, que tiene mucha costura, muchos detalles y mucho corazón, se divide en dos partes, una más teatral en amarilla y verde y otra más liviana y fresca, en blanco con apuntes rosas. Esta diseñadora, que cuenta con un "showroom" en Los Ángeles (Estados Unidos), está trabajando en el vestuario para el Ballet Nacional de España (BNE). "He cumplido uno de mis sueños, pero nunca me imaginaba que podía combinar el flamenco con el jazz", dijo entre risas.




Juan Carlos Fernández y Antonio Burillo, alma(s) máter The 2nd Skin Co, una firma cuyo germen nació una mañana de 2006 cuando ambos coincidieron trabajando en el taller de Ángel Schlesser, debutan en la pasarela MBFWM con una bonita colección, adornada con plumas de marabú. Para el próximo otoño-invierno 2015-2016, el dúo creativo se declina por un tono rosa empolvado y un azul profundo para confeccionar prendas de noche para lucir sobre alfombras rojas. "También hemos traído prendas para el día, aunque nuestro día es muy especial", puntualiza Burillo.

Como si se hubieran sumergido en el vestuario de una princesa de Disney, estos diseñadores visten a la mujer con sudaderas realzadas con encaje, vestidos cuajados de lentejuelas y abrigos de corte ultra femenino. Mientras que sus patrones respiran elegancia clásica, los volúmenes en las mangas y las siluetas transparentes juegan a favor de una belleza de carácter rebelde. "Trabajamos con la intención de vender en el exterior, pero sin perder nuestra esencia, somos fieles a nosotros mismos, a nuestro sello", expresa Burillo.



Hannibal Laguna subió a la tarima su colección "Lights of Spain" ("Luces de España"), una reconexión con la España más flamenca que se ha apreciado, especialmente, en unos bordados preciosistas y delicados, inspirados en los mantones de Manila. "Hacía tiempo que mis clientes en el extranjero me pedían una colección inspirada en España, aunque mi propuesta no encaja con la visión que ellos tienen de este país, sino con mis propias experiencias, más exentas de tópicos", explicó el venezolano.

Mangas con sutiles encajes, vestidos con dosis de transparencias bien administradas, pocos volantes "para huir de clichés" y una paleta que toca los tonos dorados, negros, rosas y salmones, la colección de vestidos de fiesta de Hannibal Laguna demuestra una vez más su pasión por la mujer femenina y elegante.




Etxeberría, diseñador encargado de cerrar la segunda jornada de este edición, propone un colección con patrones muy clásicos y paños de primera calidad. Prendas confortables y calientes, con las que Roberto López Etxeberría vuelve a rendir tributo a sus raíces, a su tierra. Junto a los paños de raya diplomática, se ven piezas de napa y pelo de cabra. "En esta ocasión, no he incluido pieles exóticas como el cocodrilo o la avestruz".

Tras triunfar en la pasarela madrileña, Etxeberría desembarcará por segunda vez en Nueva York, donde son muy deseados sus pantalones bombachos de piel de cocodrilo. Este vasco con alma de trotamundos, dará mucho que hablar en el universo de la moda. Promete. Por la mañana, la mujer Duyos abanderó la libertad para vestir como le da la gana, la de Roberto Verino más que gastar, invirtió en ropa y la de Andrés Sarda hizo magia para compaginar su vida laboral y familiar sin renunciar a su momento social.
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