Enrique González Macho deja la dirección de la Academia del Cine para ocuparse de su actividad profesional, la cual está pasando una “difícil situación”, y a la que ha dejado de lado durante los cuatro años que ha estado al frente de la institución. El productor ha aclarado en una rueda de prensa que no sufre ninguna enfermedad, tal y como se había especulado, ya que no tiene “ningún problema físico”. Su sustituto, en funciones, será el hasta ahora vicepresidente Antonio Resines, al que le ha dicho que ha sido “muy valiente” por aceptar el puesto ya que “siempre está “en el ojo del huracán”.
Enrique González Macho deja la Academia del Cine para dedicarse a su profesión pero también porque “es muy bueno que haya una renovación en una institución como esta, las ideas se acaban y se necesita a alguien que haga cosas diferentes”, ha señalado en un encuentro con los periodistas en el que ha estado acompañado por Antonio Resines y por Judith Colell. También ha afirmado que si ha dimitido ahora es porque “la Academia está más viva y fuerte que nunca, si la institución estuviese mal no lo habría dejado”.
A lo largo de su intervención, el ya exdirector ha afirmado que a lo largo de estos cuatro años “nunca ha habido malas noticias sobre la institución, pero sí sobre la industria y sobre el cine”. Es más algunas academias, “como por ejemplo la francesa nos está estudiando a fondo” para poder exportar nuestro modelo de gestión. Y es que la actividad de la Academia del Cine no solo se reduce a los Premios Goya, sino que “aquí se hacen muchas actividades a lo largo del año, que aunque no son mediáticas si son importantes para la institución”.
González Macho se va con el “objetivo cumplido” de no haber empeorado la Academia y de “quedarnos como estábamos” hace tres años. Además ha afirmado que durante estos tres años no han dependido del poder público, “ya que las subvenciones representan el 9% del presupuesto total y se destinan a la manutención de la sede principal de la Academia”. Su deseo es que esta independencia se siga manteniendo durante muchos años para poder “ser libres”.