La terraza del restaurante-bar 'Medusa Beach Club' de la Playa de Palma que se hundió el pasado jueves no tenía licencia de actividad municipal para poder acoger clientes, por lo que el uso de esa zona del edificio derrumbado era ilegal.
Cuatro personas fallecieron y 16 resultaron heridas en el derrumbe del restaurante cuando el local estaba lleno de clientes. Las víctimas mortales eran una trabajadora española, dos turistas alemanas y otro cliente de origen senegalés. Según confirmó este viernes la Policía española, tenían 20 y 30 años, el hombre 44 y la empleada del establecimiento 23.
La antigüedad de la terraza del restaurante y el sobrepeso de los clientes es la causa combinada que habría causado el derrumbe del restaurante.