La estadounidense vuelve a frustrar a la bielorrusa en una final de Grand Slam. Es su segundo 'major'. Philippe-Chatrier.
Hace dos años, en su segunda final de Grand Slam, Coco Gauff alzó su primer 'grande' en su país. Fue en el Abierto de Estados Unidos tras firmar una remontada espléndida ante Aryna Sabalenka.
Este sábado, la segunda mejor tenista del mundo protagonizó un guion similar. Esta vez en París para quitarse la espina de la final perdida en 2022 y conquistar su primer Roland Garros.
Brutal primer set
La mejor final posible en París. Las dos mejores del ranking WTA se citaban por tercera vez en una final para alzar su primer Roland Garros. Las dos finalistas llegaron al duelo decisivo perdiendo solo un set (Sabalenka en semifinales ante Swiatek y Gauff en cuartos contra Keys).
En su segundo cara a cara en una final de Grand Slam, la número dos del mundo comenzó nerviosa y con problemas para adaptarse al viento que estaba soplando con intensidad en una Chatrier con muy buena entrada.
En su primera final del Abierto de Francia, la verduga de Iga Swiatek en semifinales comenzó autoritaria: logró en blanco su primer 'break' para firmar un 2-1 de salida.
Gauff, subcampeona de Roland Garros en 2022, superó sus nervios a partir del cuarto juego. Sin embargo, su rival encadenó su 0-40 consecutivo y quebró el servicio por segunda vez seguida en su cuarta opción aprovechando un flojo segundo para atacarlo con una derecha ganadora metida en pista. La #1 del mundo mandaba por 4-1.
La jugadora de EEUU, que ya registraba 10 errores no forzados en seis juegos, cortó la racha triunfal de su oponente en el sexto juego. Anulaba las dejadas, estaba más precisa metida en pista e incomodaba a la bielorrusa. Su mejora tuvo premio: 'contrabreak' en el sexto juego. Le dio mucha confianza y firmó el 'puntazo' de la final en el segundo punto del siguiente 'game' adjudicado en blanco.
Sabalenka estaba en un mal momento: encadenó más de un error no forzado y su contrincante, en su quinta oportunidad de quiebre en el octavo juego, pasó del 4-1 al 4-4.
En un tramo disputadísimo de la final llegó la reacción de la bielorrusa rompiendo el servicio en el noveno juego. Sin embargo, notó la presión para cerrar el set con su saque: cometió una doble falta en su primera bola de set y su rival neutralizó la segunda. En el juego más largo del envite -más de 10 minutos-, la estadounidense resistió con su gran defensa desde el fondo de pista y a la quinta bola de 'break' niveló la contienda.
En una fase de mucho nivel, las dos sentían la presión y se rompieron los servicios con 'winners'. El de Gauff fue meritorio porque logró un brutal 'passing shot' de revés desde el fondo. La primera manga de la final se decidió en un 'tie-break' que empezó con dominio estadounidense. La bicampeona del Abierto de Australia, que ajustó más sus ataques, protagonizó una reacción sensacional y se llevó el desempate por 7-5 en un primer parcial que duró una hora y 17 minutos.
Gauff reacciona con autoridad
La número dos del mundo, en su tercera final de Grand Slam, reaccionó de inmediato. Superó el golpe anímico de perder la primera manga firmando un 'break' de salida con un ganador de 'drive'. Una rotura confirmada en blanco para encarrilar el segundo set.
La bielorrusa expresó su enfado lanzado una bola contra la pista. Desahogarse le vino bien porque sumó su primer juego de un set que se complicó perdiendo su tercer turno de servicio en blanco. La solidez y sus ataques metido en pista de Gauff, claves.

Con 4-1, la verduga de la local Loïs Boisson en semifinales no pudo afianzar su ventaja. Le penalizaron sus errores no forzados en el sexto juego, ganado por la número uno en su tercera tentativa. Los quiebres siguieron por tercer turno consecutivo en un juego en el que se confirmó la superioridad de la estadounidense con su revés, que le hacía daño a su rival cuyo revés no le estaba funcionando (26 errores con este golpe por nueve de Gauff).
La tenista de Atlanta, guiada claramente por su revés en este segundo parcial, acabó con la racha triunfal de los restos y con autoridad niveló el encuentro. Dos años después, desde el Swiatek - Muchova, la final se decidía en el tercer set.
Segunda remontada, segundo Grand Slam
Tras dos turnos autoritarios de los saques, el tercer juego fue el primero donde sufrió la sacadora. Sabalenka, que se atrevió con un 'willy', estaba incómoda por la firme defensa de su oponente desde el fondo. La estadounidense aguantaba los 'rallies' y era un muro para la bielorrusa que entregó su servicio con una doble falta.
La ganadora del Abierto de Madrid seguía inestable. Acumulaba 23 errores con su 'drive' y volvió a sufrir en el quinto juego con su servicio. Un turno de resistencia porque anuló tres bolas de rotura. Su sufrimiento tuvo premio, ya que igualó el marcador con su 'break' en el sexto juego. Gauff sucumbió ante el paso adelante de su rival.
Los nervios aparecieron de nuevo. Gauff aprovechó las dudas de la primera cabeza de serie y atacó. Su ofensiva supuso ganar al resto en blanco en el séptimo juego para situarse 4-3 y servicio. Afianzó su ventaja y acariciaba su primer Abierto de Francia.
Tras no tener opción al resto, la norteamericana se proclamó la nueva reina de París con su saque. Coge el testigo de Iga Swiatek.
Las dos finalistas se emocionaron en sus discursos. Sabalenka, que perdió su segunda final de Grand Slam de esta temporada -cayó en Australia ante Madison Keys-, elogió a su adversaria y "pidió perdón" a su equipo visiblemente emocionado.
La nueva campeona de Roland Garros recordó la final perdida ante Swiatek y ofreció un emotivo discurso. Tras éste posó con su merecida 'Copa de los Mosqueteros'. Después de perder las finales de Madrid y Roma, la estadounidense se quitó la espina por todo lo alto.