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INFLUENZA AVIAR

Gripe aviar: qué es, cómo se contagia y cuántos focos han sido detectados en España

Gripe aviar: qué es, cómo se contagia y cuántos focos han sido detectados en España
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sábado 15 de noviembre de 2025, 09:59h

La influenza aviar, también conocida como gripe aviar, es una enfermedad viral altamente contagiosa causada por el virus de la familia Orthomyxoviridae, del género Influenzavirus A y B.

Respecto a los datos correspondientes a la actual temporada 2025-2026, se han notificado en España, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación hasta la fecha un total de 14 focos en aves de corral, 5 en cautivas y 53 en aves silvestres. Todos ellos pertenecientes al subtipo H5N1.

Datos de SEO/BirdLife

La organización SEO/BirdLife ha intensificado su seguimiento sobre la evolución de la gripe aviar (subtipo H5N1) en aves silvestres, con un mapa puesto a disposición pública en el que se registran los episodios confirmados o sospechosos en dichas especies en España.

El mapa constata más de 60 episodios que afectan a una veintena de especies, con especial incidencia en grullas comunes y gaviotas patiamarillas.

La laguna de Gallocanta (Zaragoza-Teruel) ronda el millar de grullas afectadas, además de algunos ejemplares de otras especies (tarros blancos, flamencos o algún busardo ratonero). "Todavía no han llegado los mayores contingentes de algunas especies como las grullas, puesto que todavía hay números importantes en el norte de Alemania", explica la organización.

Las temperaturas en Europa central y sur de Escandinavia son todavía relativamente suaves, pero en los próximos días, cuando empiece a helar y nevar con más frecuencia en estos países, "es de esperar que haya una oleada de aves migratorias en el Sur de Europa". Para entonces, "todo depende de cómo haya evolucionado la enfermedad en esos países para ver cuál será la situación en España", añade.

Tipos de cepas

Existen varias cepas del virus de influenza aviar, las cuales pueden clasificarse, de forma general, en dos categorías según la gravedad de la enfermedad en las aves de corral:

  • Influenza aviar de baja patogenicidad (IABP), que suele causar una enfermedad leve que, en muchas ocasiones, pasa desapercibida e, incluso, sin presentar sintomatología
  • Influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP), provocando signos clínicos graves y altas tasas de mortalidad.a; recoge:

La gripe aviar altamente patógena, como enfermedad de categoría A+D+E (enfermedad de la lista que no esté presente normalmente en la Unión y en relación con la cual deben tomarse medidas de erradicación inmediatas tan pronto como se detecte su existencia) ,y por otro lado, la gripe aviar de baja patogenicidad, como enfermedad de categoría D+E (enfermedad de la lista sobre la que deben adoptarse medidas para evitar su propagación en relación con su introducción en la Unión o con desplazamientos entre Estados miembros).

Los virus de la influenza aviar se eliminan a través de las heces y las secreciones respiratorias de las aves infectadas, por lo que la enfermedad puede transmitirse a través del contacto directo con las secreciones de las aves infectadas, o por contacto indirecto a través de medios, en especial el agua, contaminados. Además, algunas especies de aves silvestres son capaces de portar el virus en sus tractos respiratorios o intestinales, sin padecer la enfermedad, lo que les permite transportar el virus a largas distancias a lo largo de sus rutas migratorias.

Sintomatología en aves

La influenza aviar de alta patogenicidad, causa frecuentemente una enfermedad grave de carácter sistémico y muy contagiosa, con una elevada mortalidad en las explotaciones avícolas comerciales. Por esta razón, dicha enfermedad se encuentra incluida como enfermedad de notificación obligatoria inmediata (antes de 24 horas desde su detección).

La Ley 8/2003 de sanidad animal obliga a que toda persona debe comunicar inmediatamente a los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) cualquier sospecha de enfermedad tanto en aves domésticas como silvestres.

El rango de enfermedades de estos virus en seres humanos puede ir desde infecciones leves a infecciones más graves, pudiendo incluso ser causa de muerte.

Transmisión a humanos

El rango de enfermedades de estos virus en seres humanos puede ir desde infecciones leves a infecciones más graves, pudiendo incluso ser causa de muerte, advierte el Ministerio de Sanidad.

Los virus de la gripe aviar representan dos tipos de riesgos para los seres humanos:

• Que el virus aviar se transmita directamente de las aves a las personas y provoque una enfermedad humana grave. El riesgo de transmisión es mayor en áreas donde las personas y las aves domésticas tienen contacto directo estrecho, o en profesionales expuestos a aves infectadas, por ejemplo, durante las actividades de sacrificio, limpieza de las granjas, etc.

• Que el virus aviar evolucione y aumente su capacidad de transmisión en el ser humano. Esto podría ocurrir mediante la adquisición de mutaciones que confieran una adaptación de los virus aviares a los mamíferos o mediante el intercambio o reorganización de segmentos del genoma viral entre diferentes virus de la gripe que infectan diferentes especies y coinciden en un mismo individuo, animal o persona.

Los virus de la gripe aviar se transmiten por el contacto entre las aves infectadas y sanas, aunque también se puede producir una transmisión indirecta por contacto con materiales contaminados. El virus de la gripe aviar se encuentra en las secreciones de los orificios nasales, pico y ojos de las aves infectadas y se expulsa en sus excrementos.

El contacto con los excrementos contaminados es el modo más común de transmisión entre las aves, aunque también es frecuente la transmisión por secreciones respiratorias, particularmente en situaciones en las que existen mayores
concentraciones de aves, como ocurre en las granjas avícolas.

La transmisión de las aves al ser humano se produce por contacto directo con las aves infectadas, sus excrementos o sus fluidos corporales o secreciones. La infección en el ser humano puede también producirse por contacto con las superficies contaminadas con productos de deshecho de las aves o por contacto con aves muertas infectadas.

Los virus aviares pueden vivir hasta 100 días en el estiércol a 4°C. En el agua sobreviven hasta 4 días a 22°C y más de 30 días a 0°C. El virus se inactiva por el calor (70°C), y cualquier producto cocinado a esta temperatura es completamente seguro.

La transmisión entre personas se considera muy rara y, cuando ha ocurrido, se ha visto limitada a un número muy reducido de casos secundarios.

El cuadro clínico en los casos leves a menudo se asocia a síntomas autolimitados similares al síndrome gripal producido por los virus estacionales, con fiebre, tos, estornudos o conjuntivitis. Los cuadros más graves pueden presentar una rápida progresión a neumonía, síndrome de dificultad respiratoria aguda, encefalitis, sepsis, shock e incluso muerte.

También se han descrito cuadros con síntomas gastrointestinales o neurológicos sin sintomatología respiratoria acompañante en personas expuestas.

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