Un equipo internacional de investigadores ha creado el mapa con mayor resolución hasta la fecha de la materia oscura espacial y su papel en la formación de estrellas y galaxias, lo que refuerza la teoría de que fue la principal 'arquitecta' del universo.
El estudio ha sido realizado a cargo de la Universidad británica de Durham, la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza) y NASA, y ha sido publicado este lunes en la revista Nature Astronomy.
La investigación parte de las observaciones realizadas a través del telescopio espacial James Webb, de las agencias espaciales europea, canadiense y NASA, que han determinado cómo esta sustancia ayudó a atraer la materia hacia galaxias como la Vía Láctea.
El nuevo mapa ofrece confirma teorías anteriores y ofrece nuevos detalles sobre la materia oscura y su relación con el resto de la materia orgánica que conforma la vida conocida.
Los científicos creen que, en el origen del universo, la materia oscura se aglutinó primero y luego atrajo a la materia normal, creando las regiones donde comenzaron a formarse estrellas y galaxias, y más tarde los planetas.
Los investigadores sostienen que, sin ella, es posible que la Vía Láctea no tuviera los elementos que permitieron la aparición de la vida en la Tierra.
“Al revelar la materia oscura con una precisión sin precedentes, nuestro mapa muestra cómo un componente invisible del universo ha estructurado la materia visible hasta el punto de permitir la aparición de galaxias, estrellas y, en última instancia, de la vida misma”, señala uno de los autores, Gavin Leroy, de la Universidad de Durham.
Los hallazgos han permitido determinar que la materia oscura no emite, refleja ni bloquea la luz, sino que pasa a través del material "como un fantasma" al mismo tiempo qie actúa con el resto del universo a través de la gravedad. Esta interacción se evidencia a partir del grado de superposición entre los mapas de materia oscura y materia normal.
"Hay miles de millones de partículas de materia oscura que atraviesan nuestro cuerpo cada segundo. No causan ningún daño, no nos perciben y simplemente siguen su camino. Pero toda la nube de materia oscura que gira alrededor de la Vía Láctea tiene suficiente gravedad como para mantener unida toda nuestra galaxia. Sin la materia oscura, la Vía Láctea se desintegraría", señaló Richard Massey, coautor de la investigación.
Una mapa más preciso
El área cubierta por el nuevo mapa es una sección del cielo aproximadamente 2,5 veces más grande que la Luna llena, en la constelación de Sextans.
El telescopio James Webb observó esta región durante 255 horas e identificó casi 800.000 galaxias, muchas de ellas detectadas por primera vez. A continuación, el equipo científico buscó materia oscura observando cómo su masa curva el propio espacio.
El nuevo mapa contiene aproximadamente 10 veces más galaxias que los mapas de la zona realizados por observatorios terrestres y el doble que el telescopio espacial Hubble.
"Hasta ahora veíamos una imagen borrosa de la materia oscura. Ahora, gracias a la extraordinaria resolución del telescopio James Webb, vemos la estructura invisible del universo con un detalle asombroso", concluye otra de las autoras, la investigadora de NASA, Diana Scognamiglio.
Los investigadores aseguraron que el próximo proyecto será intentar mapear la materia oscura en todo el universo, utilizando el telescopio Euclid de la Agencia Espacial Europea (ESA) y el próximo Telescopio Espacial Nancy Grace Roman de la NASA.