Análisis
El civismo y el patriotismo marca la cita electoral en Honduras
domingo 29 de noviembre de 2009, 18:13h
A las 7 de la mañana abrieron los colegios electorales en Honduras en una atmósfera de civismo y patriotismo, para recibir a los 4.800.000 ciudadanos que se dispondrán a elegir el próximo presidente del país centroamericano, tras 20 semanas continuas de crisis política en donde el mandatario depuesto, Manuel Zelaya y el gobernante de facto, Roberto Micheletti acapararon todos los titulares.
Durante los últimos cinco meses los hondureños esperaron expectantes los comicios de este 29 de noviembre, a fin de resolver a través de las papeletas, lo que ni las instituciones del Estado ni los organismos internacionales, como la Organización de Estados Americanos (OEA) o las Naciones Unidas, han podido hacer en todo este tiempo: hallar una salida al conflicto desencadenado por el golpe de estado que destituyó a Zelaya del poder.
Sin embargo, y pese a que estas elecciones suponen la alternativa más viable para encaminar al país por la senda democrática, lo cierto es que las mismas no gozan del beneplácito de toda la comunidad internacional, que no las reconocen como legítimas, sobre todo dentro del pleno americano, que desde que comenzó la crisis mostró su negativa ante el gobierno de facto. Una postura que claramente afecta la óptica y el la evolución de la controvertida cita electoral.
El inconcluso debate entre Zelaya y Micheletti relegó prácticamente a un segundo lugar a los otros actores del conflicto, que este domingo se disputan el cargo de Jefe de Estado de un país que ha vivido en medio del caos y la incertidumbre política, cuya sociedad da claros signos de cansancio.
En unos comicios acompañados por el arco iris de las banderas del Partido Nacional (PN), el Partido Liberal (PL), Democracia Cristiana (DC), e Innovación y Unidad (IU); el candidato del opositor PN, el ex presidente del Congreso, Porfirio Lobo, se sitúa como el gran favorito para hacerse con el triunfo, con una ventaja que oscila entre los 5 a 12 puntos de diferencia, para situarlo con el 37 por ciento de la intención del voto del electorado; seguido por el gobernante PL , al mando del ex vicepresidente del país, Elvin Santos, cuyas posibilidades de alcanzar la presidencia se han visto mermadas, a causa de la profunda división que experimenta los liberales como consecuencia de la asonada del 28 de junio.
A pesar del clima de tensión y de la incertidumbre a la que han estado expuestos en los últimos días, desde esta mañana los hondureños se han presentado cívicamente a dejar claro en votos, su esperanza de que el lunes su país amanezca con una respuesta que le ponga punto y final a una crisis que sólo le ha traído incertidumbre y polarización a uno de los países más pobres de Centroamérica.