Los Príncipes de Asturias presiden la entrega de los premios que llevan el nombre del heredero de la Corona en el Teatro Campoamor de Oviedo. En la XXXI edición de los galardones, los "héroes de Fukushima" han sido reconocidos con el Premio de la Concordia; Leonard Cohen, con el de las Letras; Haile Gerbrselassie, con el de Deportes; y Joseph Altman, Arturo Álvarez-Buylla y Giacomo Rizzolatti, con el de Investigación Científica y Técnica, entre otros.
El
Teatro Campoamor de Oviedo ha acogido la XXXI entrega de los
Premios Príncipe de Asturias con la asistencia de Don Felipe y Doña Letizia, así como de la Reina.
La entrega de los premios ha mantenido el esquema de los últimos años con una ceremonia a la que han acudido todos los galardonados y a la que ha asistido por primera vez Francisco Álvarez-Cascos como presidente del Principado. El acto, seguido por
1.600 espectadores en el coliseo ovetense, ha comenzado con la interpretación del himno nacional a cargo de la banda de gaitas "Ciudad de Oviedo".
Posteriormente se ha anunciado la entrada de los premiados en las
ocho categorías de los galardones, a los que optaron casi 200 candidaturas de 44 países, que han accedido al escenario a los compases de la obra "Ayres for cornetts and sackbuts", del compositor británico John Adson, interpretada por varias trompetas.
Leonard Cohen ha sido el primero de los galardonados en dirigirse a los presentes en un discurso que ha improvisado y en el que ha desvelado que el mentor de su carrera fue un joven español de quien desconoce su procedencia que le enseñó a tocar la guitarra en Montreal y de quien nace su agradecimiento a España. "Todo lo que encuentren favorable en mi música y mi poesía viene de ahí", ha agregado Cohen tras indicar que nunca había contado en público que "los seis acordes" de una guitarra flamenca que le fascinaron se los enseñó un español en Montreal que se suicidó en esa ciudad a principios de los años sesenta del siglo pasado.

Cohen ha subrayado que siente una
gran gratitud hacia el pueblo español, porque gracias a los versos del poeta
Federico García Lorca encontró su "voz" y merced al guitarrista que conoció en Montreal aprendió "esos seis acordes que han sido la base de todas" sus canciones y toda su música.
El director de orquesta
Riccardo Muti, Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2011, ha advertido en su discurso de que, aunque la música es armonía y la cosa más bonita del mundo, éste vive inmerso en la desarmonía, las luchas, las guerras y el odio. "Siempre decimos que la música es la cosa más bonita del mundo y une; que la armonía y la belleza son básicas en el mundo y para que éste siga adelante, pero vivimos en la desarmonía, en la lucha, la guerra y el odio, y esto quiere decir que todavía no hemos alcanzado la belleza para que el bien derrote al mal", ha afirmado.
En un discurso también improvisado, este prestigioso director y compositor ha recordado que en Nápoles aún la gente dice Toledo al referirse a Roma, que los barrios más representativos de la ciudad son los "españoles" o que el teatro "más hermoso de todo el mundo", el Real Teatro San Carlos, fue construido por voluntad de un Borbon, el rey Carlos III.
Por su parte, los
'héroes de Fukushima', el colectivo de miembros de las fuerzas de seguridad y trabajadores que arriesgó su vida en el accidente nuclear provocado por el terremoto y el tsunami que asolaron Japón en marzo, han mostrado su disposición a seguir luchando para garantizar la seguridad del pueblo japonés. Así lo ha expresado Toyohiko Tomioka, uno de los responsables de las operaciones de enfriamiento de la central siniestrada al frente de un equipo de bomberos, durante su intervención en la ceremonia de entrega de los premios Príncipe de Asturias 2011 tras recibir el galardón de la Concordia.

En su intervención, Tomioka ha mostrado su agradecimiento por la
ayuda recibida desde España y desde otros países tras la catástrofe que acabó con la vida de más quince mil personas y dejó 3.847 desaparecidos y ha asegurado sentir con "toda" su alma la "inquietud y preocupación" que causó en todo el mundo el accidente nuclear.
El Príncipe ha pronunciado después su
discurso en el que se ha referido en primer lugar al anuncio de Eta del cese de la actividad armada. Don Felipe considera
"una gran victoria" del Estado de Derecho la noticia de que Eta asuma la derrota de la violencia terrorista y pide rendir homenaje a las víctimas "en esta hora en la que la libertad y la razón se abren camino sobre la barbarie".
Tras destacar que "quienes han
martirizado durante tantos años a al sociedad española con su violencia terrorista" asumen así la
"derrota" de ese proceder, el heredero de la Corona ha subrayado que se trata de "una victoria de la voluntad y determinación de las instituciones democráticas, del sacrificio y el trabajo abnegado, eficaz, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad" y del conjunto de la sociedad.
"En esta hora en la que
la libertad y la razón se abren camino sobre la barbarie, quiero volver la mirada, querría que todos unidos volviésemos la mirada, con inmenso cariño y respeto hacia las víctimas, hacia su dolor, y rendir el homenaje más emocionado a su memoria, a su dignidad", ha añadido.
Las más de 1.500 personas que asisten a la ceremonia en el Teatro Campoamor de Oviedo han secundado estas palabras con una prolongada
ovación puestas en pie.
El
himno de Asturias ha cerrado la ceremonia del Campoamor en cuyo escenario ha predominado el color azul, representativo de la Fundación, mientras que en el suelo ha lucido una moqueta con su escudo.
A la izquierda del escenario se han situado los galardonados, delante de las banderas de sus países, mientras que la parte derecha la han ocupado miembros de la Fundación, presidentes de los jurados y embajadores en España de los países de origen de los premiados, así como el ministro de Educación, Ángel Gabilondo.

A ambos lados han sido situadas las reproducciones de la escultura de bronce diseñada por Joan Miró para la Fundación Príncipe, que cada año se realiza artesanalmente en el mismo taller de Barcelona donde siempre fundía sus esculturas el artista catalán.
En esta trigésimo primera edición los galardones han recaído también en el psicólogo estadounidense
Howard Gardner (Ciencias Sociales), The Royal Society (Comunicación y Humanidades),
Haile Gebrselassie (Deportes) y Bill Drayton (Cooperación Internacional).
En los alrededores del teatro, y al igual que han venido haciendo en los días previos al acto de entrega, agrupaciones folclóricas de distintos puntos de Asturias recorrerán las calles del centro de Oviedo y arroparán a los premiados en su itinerario desde el Hotel de la Reconquista hasta el Teatro Campoamor.