Magistrado de familia inhabilitado
En el año 2006 el juez de familia en Murcia, Fernando Ferrín Calamita tuvo que resolver un caso de adopción de una menor, por parte de la compañera sentimental de la madre biológica. Por ello, después de ser condenado por el Tribunal Superior de Justicia de Murcia a dos años de inhabilitación por el retraso malicioso de la adopción, en 2009 el Tribunal Supremo agravó la sentencia y le condenó a 10 años fuera de la carrera judicial. Una condena que cumplirá hasta 2018 y un calvario del que ahora se ha decidido a hablar en su libro: “Yo, víctima de la cristofobia”. Por Miriam Carmona