El Gobierno y las patronales rurales de Argentina retomaron este martes el diálogo después de siete meses y lograron "soluciones parciales" a algunos problemas que aquejan al sector, aunque no trataron los impuestos a las exportaciones de granos, detonante de un extenso conflicto el año pasado.
A pesar de que el enfrentamiento no sea tan grave como en pasado, la situación va controlado cuidadosamente ya que un eventual fracaso de las conversaciones podría generar nuevas fracturas dentro del oficialismo y una grave crisis institucional.