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Encuentran globos del cura desaparecido en alta mar
martes 22 de abril de 2008, 19:38h
Una aeronave militar fotografió un ramillete de globos a unos 50 kilómetros al este de la ciudad de Florianópolis, capital del sureño estado de Santa Catarina, pero "no observó señales" del sacerdote Adelir de Carli, indicó la FAB en un comunicado.
Las coordenadas fueron transmitidas a la Marina, que también participa en la búsqueda del sacerdote, quien trataba de realizar un vuelo con la ayuda de cerca de mil globos de los usados para fiestas, inflados con helio.
El religioso partió el domingo del puerto de Paranaguá, en el sureño estado de Paraná, con destino a Cascavel o Maringá, ciudades del mismo estado, cercanas a la frontera con Paraguay. De Carli quería hacer una protesta en favor de unos camioneros, pero el tiempo adverso lo desvió de su ruta y lo condujo mar adentro.
El párroco, que estaba equipado con dos teléfonos celulares y un equipamiento de localización por GPS, llamó por última vez en la noche del domingo al servicio de salvamento marítimo para pedir ayuda. De Carli había cubierto antes un trayecto de 110 kilómetros entre Paraná y la vecina ciudad argentina de San Antonio con la ayuda de 500 globos, en una aventura que tardó cuatro horas.
Tras oficiar misa
El padre, de 42 años, comenzó su aventura en la ciudad de Paranagua, al sur de Paraná, después de oficiar una misa, según informa Reuters. "Creemos que todavía está vivo, hay muchas islas en la región", dijo por teléfono Joao dos Santos Junior, subcomandante del Cuerpo de Bomberos de São Francisco do Sul, en el vecino estado de Santa Catarina.
Según dos Santos, el sacerdote habría sido llevado hacia las poblaciones costeras de Penha y Picarra, aún más al sur de São Francisco do Sul. "La corriente (en el mar) está muy fuerte", agregó.
Dos aeronaves del Ejército y la policía, así como varios barcos efectivos de la marina, bomberos y pescadores participan de las tareas de búsqueda, donde se encontraron muchos globos.
Antes de este intento para arrebatarle el récord —19 horas de permanencia en el aire con esa modalidad— a un estadounidense, el padre realizó una prueba en enero en la que llegó hasta Argentina tras cuatro horas y 15 minutos de vuelo.