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ENTREVISTA

Robert Downey Jr.:"La armadura de acero me viene 'como anillo al dedo'"

jueves 01 de mayo de 2008, 22:36h
Esperaba verle con toda la parafernalia de “Iron Man”...

(risas) ¡¡Es el primer día, en toda la gira, que me visto así!! He tenido que mandar la armadura al tinte, porque llevamos un tour agotador: Australia, tres días en París, Londres, Roma, Nueva York, Los Ángeles, Berlín… Menos mal que he descubierto unas pastillas para superar el "jet-lag", que son las que me están salvando del caos físico.

¿“Iron man” le ha permitido aprobar una asignatura pendiente?

No te voy a negar que me ha encantado ser un súperhéroe. La armadura de acero me viene “como anillo al dedo” (risas). Puede parecer una locura que te diga que, después de casi setenta películas, éste es el papel por el que me gustaría ser recordado. Creo que es lo más “cool” que he hecho en toda mi trayectoria.

Será difícil hacer olvidar a algunos su magistral interpretación de Charlot en “Chaplin”...

Ese personaje, sin duda alguna, ha significado un punto de inflexión en mi carrera y en mi vida personal. Hasta ese momento, estaba distraído y más ocupado en divertirme en exceso que en el trabajo. Pasada esa etapa de locura, en la que fracasó un matrimonio que me dejó un hijo estupendo, conocí a mi segunda mujer y todo me dio un vuelco. Estar con ella me ha supuesto una segunda oportunidad para disfrutar de la vida.



¿Ha hecho esta película por usted o porque le apetece que su hijo adolescente presuma de tener un padre “héroe y valiente”?

Procuro que el chico se involucre poco en mi vida profesional. Vino algún día al rodaje... pero poco más. Me gustaría mantenerlo al margen de mi repercusión mediática, porque él no ha elegido un padre popular... Y, contestando a su pregunta, dije sí a este personaje solamente por mí...

¿Qué sabía del “Hombre de hierro” antes de ponerse su armadura?

(risas) Sabía que era alguien real en un mundo real. Sabía que a mi personaje no le había mordido un bicho radiactivo ni le gustaban los murciélagos. Sin menospreciar a otros súperhéroes, el “Hombre de hierro” es el mejor.

Cuesta creer que, un actor como usted, haya aceptado estar en una superproducción comercial como ésta...

¡Siempre hay una primera vez para todo! Es cierto que, hasta ahora en mi carrera, nunca había aceptado una película de este tipo. Tal vez no era el momento o yo no estaba preparado para afrontar tal compromiso. Ahora, la perspectiva que me da el tiempo, creo que no me he equivocado. Es la película que quería y podía hacer en este momento. Nunca imaginé que me gustara tanto ser un superhéroe. (risas)

¿Qué tiene que ver con Tony Stark, el alter ego de “Iron man”?

Los que me conocen bien aseguran que nos une la capacidad de reinventarnos. En mi caso concreto, yo creo que he llegado a ser el hombre que tienes delante gracias a un largo proceso de transformación. Años atrás no iba por el buen camino, estaba demasiado ocupado en otras cosas que sólo me llevaban a la autodestrucción. Me he equivocado muchas veces pero, por fortuna, siempre he tenido un punto lúcido que me impulsaba a hacer algo positivo. Y creo que ahora, después de 25 años en el cine, lo he conseguido.



Durante mucho tiempo era más conocido por sus escarceos con lo prohibido y visitas a los calabozos que por sus trabajos. Ahora, la madurez le ha dotado de una sensatez, que le ha convertido en un hombre nuevo y centrado. No es de los que enseña músculo en sus películas para alimentar a sus legiones de fans. Prefiere cultivar el talento y dedicarse a aceptar papeles comprometidos, que dejen poso en su currículum... ¿La madurez le ha ayudado a centrarse?

Aún quedan en mí resquicios del hombre irónico, rompedor y rebelde que fui pero, ¡¡qué duda cabe!! que los años me han dado un poso de serenidad que me hacía falta. No es fácil conseguir mantener el equilibrio entre la vida personal y la faceta pública que genera tu trabajo. A mí me costó mucho, me hizo estar perdido algún tiempo pero no lamento ese pasado, porque ha logrado que consiga ser el hombre que hoy soy.

¿Cómo es ese nuevo Robert Downey jr.?

Un hombre distinto. Ahora me gusta saborear los placeres cotidianos de la vida. He dejado de beber, aunque no me podido desengancharme del tabaco y del café. Me cuido físicamente, como de manera saludable, practico yoga y me he refugiado en el budismo. No me reconozco en el hombre perdido de hace unos años...

Ya sabe que dicen que “nunca es tarde...

...cuando la dicha es buena” (risas). Ahora soy un hombre feliz, muy feliz diría incluso. He sabido darme cuenta a tiempo de los errores que no me conducirían a nada y me he subido al tren de la nueva vida “en el momento oportuno y en la estación apropiada”. ¿Quién me iba a decir a mí que a mi edad, sin ser un tipo sexy ni enseñar cuerpo en mis películas, me iban a elegir para ser el superhéroe de mis sueños? No hay duda de que todo llega...

Los héroes tienen que tener talento. De ahí que su físico fuera algo secundario...

Gracias por el matiz, me anima el ego (risas). La verdad es que “Iron man” es algo más que un héroe. Es un ser humano (Tony Stark) que se da cuenta que no va por el buen camino y se redime. De ahí mi afinidad con él. Yo leía sus comics desde niño y era el que más me gustaba de todos, porque le veía cercano. Por eso te decía antes que no me importaría nada pasar a la historia del cine por este personaje. Es un sueño hecho realidad...