www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

En la FRONTERA

"La luz de la fe", una encíclica de dos papas

domingo 07 de julio de 2013, 15:12h
La última y gran lección magistral de Joseph Ratzinger, con la firma y últimos apuntes de Bergoglio. Por Rafael Ortega
LUMEN FIDEI (La Luz de la Fe) es una encíclica de dos Papas: Benedicto XVI y Francisco. El texto, hecho público el pasado viernes en el Vaticano a las 12 del mediodía, es la última y gran lección magistral de Joseph Ratzinger, con la firma y últimos apuntes de Bergoglio. Una encíclica de 84 páginas , con una introducción y cuatro capítulos: “Hemos creído en el amor”, ”Si no creéis, no comprenderéis “, “Transmito lo que he recibido” y “Dios prepara una ciudad para ellos”. Un texto, como decíamos, que está dibujado por Benedicto XV, como reconoce el Papa Francisco en la introducción del mismo:” Benedicto XVI ya había completado prácticamente una primera redacción de esta Carta encíclica sobre la fe. Se lo agradezco de corazón y, en la fraternidad de Cristo, asumo su precioso trabajo”. La labor de Bergoglio se distingue en la introducción del mismo y sobre todo al final de encíclica, cuando habla de la caridad y de ” la necesidad de un mundo más justo en mitad del sufrimiento” y analiza las relaciones de esta virtud con la familia, la sociedad, el bien común y el orden político.

Analizar en profundidad el texto sería muy osado por nuestra parte, cuando acaba de publicarse, pero si quisiéramos destacar lo que en el texto papal se nos dice sobre la verdad, tan importante para los que estamos en este oficio: "La fe, unida a la verdad del amor, no es ajena al mundo material, porque el amor se vive siempre en cuerpo y alma. La luz del amor, propia de la fe, puede iluminar los interrogantes de nuestro tiempo en cuanto a la verdad. A menudo la verdad queda hoy reducida a la autenticidad subjetiva del individuo, válida sólo para la vida de cada uno. Una verdad común nos da miedo, porque la identificamos con la imposición intransigente de los totalitarismos. Sin embargo, si es la verdad del amor, si es la verdad que se desvela en el encuentro personal con el Otro y con los otros, entonces se libera de su clausura en el ámbito privado para formar parte del bien común. La verdad de un amor no se impone con la violencia, no aplasta a la persona. Naciendo del amor puede llegar al corazón, al centro personal de cada hombre.

Se ve claro así que la fe no es intransigente, sino que crece en la convivencia que respeta al otro. El creyente no es arrogante; al contrario, la verdad le hace humilde, sabiendo que, más que poseerla él, es ella la que le abraza y le posee. En lugar de hacernos intolerantes, la seguridad de la fe nos pone en camino y hace posible el testimonio y el diálogo con todos".


Un texto papal, que fue el aperitivo de la otra gran noticia: Los beatos Juan XXIII y Juan Pablo II serán canonizados.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.