www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Crítica de cine

[i]Cruce de caminos[/i]: el pasado siempre vuelve

domingo 08 de septiembre de 2013, 10:13h
Ryan Gosling y Bradley Cooper protagonizan el último trabajo del director Derek Cianfrance, un intenso drama que narra cómo las consecuencias de un breve, pero fatal encuentro entre dos hombres pueden afectar a las familias de ambos muchos años después.
Desde su estreno en el Festival Internacional de Toronto el 7 de septiembre de 2012, la cinta titulada en versión original “The Place Beyond the pines”, en referencia a la localidad de Schnectady en el estado de Nueva York donde se desarrolla la acción y a su nombre en el idioma de los antiguos Mohawk que allí habitaron, ha recibido el respaldo del público y de la crítica. En España, el título es, desde luego, más prosaico y descriptivo, porque la segunda parte del metraje se centra en todo lo que ocurre después de que los caminos de ambos protagonistas, Lucas Glanton y Every Cross, se crucen con consecuencias definitivas no sólo para ellos, sino también para sus familias, especialmente, para sus hijos de corta edad.

Como ya nos tiene acostumbrados, Gosling construye un personaje atormentado de absoluta credibilidad y en esta cinta, la segunda en la que trabaja a las órdenes de Cianfrance, encarna a Lucas Glanton, un motero que se gana la vida de gira con un espectáculo en el que pone a prueba su habilidad sobre dos ruedas. Cuando le conocemos, acaba de actuar en la localidad de Schnectady, donde ya estuvo el año anterior. La última noche que pasa allí se reencuentra con Romina, interpretada por Eva Mendes, con quien tuvo un breve romance un año antes. Lucas descubre entonces que ha sido padre y, a pesar de que Romina dice que no quiere volver a estar con él porque ya tiene una nueva pareja que cuida de ella y del niño, el motorista decide dejar la vida nómada que lleva, para poder estar cerca de su hijo y reconquistar a la chica. Su motivo es rotundo: él creció sin un padre y no quiere que su hijo tenga que pasar por lo mismo.

Lucas no tarda en encontrar trabajo en un taller de la pequeña localidad, cuyo dueño, Robin – interpretado por Ben Mendelson, uno de los importantes actores secundarios que aparecen en el filme – se convierte también en su único amigo. Sólo que el trabajo en el taller no da para mucho – Romina aspira a algo más para su pequeño - y Robin propone a Lucas una actividad ilegal a la que él se dedicó años atrás. Se trata de atracar bancos, aprovechando la velocidad con la que Lucas puede escapar a lomos de su moto y esconderse en el camión en el que le esperará Robin. Al principio, claro, todo sale bien, hasta que durante una huida Lucas se topa con Every Cross, un policía novato cuya actuación servirá para que la trama se centre, a partir de ese momento, en él, en su familia, sus compañeros de trabajo y los conflictos internos de un personaje muy diferente a los que marcaron la carrera de Bradley Cooper en sus inicios con "Resacón en Las Vegas". El propio actor de Filadelfia ha declarado que este papel supone para él una clara evolución y le ha dado más confianza en sí mismo. Lo cierto es que el atractivo Cooper está a la altura de Gosling en este denso e interesante drama, que seguro va a marcar una nueva etapa en su carrera. Un nuevo ciclo que, en realidad, ya se había iniciado con su último papel, en “El lado bueno de las Cosas”, por el que fue nominado a un Oscar en la pasada edición de los premios más prestigiosos de la industria del cine.

Junto a ellos, además de Eva Mendes y del citado Ben Mendelson, encontramos a otros secundarios de mucho peso, especialmente, a Ray Liotta, dando vida, una vez más, al policía corrupto que hará que Every se plantee dejar su profesión y seguir los pasos de su padre en la carrera judicial. Quince años más tarde, el filme se centra en los hijos de ambos protagonistas, Jason y AJ, interpretados respectivamente por Dane DeHaan y Emory Cohen, y en lo difícil que resulta escapar de un pasado que, aunque suene a tópico, siempre vuelve para plantear los mismos dilemas a los que ya hubo que enfrentarse muchos años antes. La película se ha convertido – méritos no le faltan – en uno de los éxitos independientes en Estados Unidos y ya ha recaudado más de 35 millones de dólares, doblando con creces el presupuesto de 15 millones que costó el proyecto.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios