CRÓNICA GASTRONÓMICA
Maruxas de nata, galletas que transportan a la infancia
viernes 29 de agosto de 2014, 14:47h
Actualizado el: 27 de octubre de 2015, 21:03h
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| De izquierda a derecha: Pepe Solla, chef de Casa Solla; Marta Álvarez, fundadora de Granxa Maruxa; Rafael Anson; y Nava Castro, Secretaria General de Turismo de Galicia. |
Visita a la granja Muruxa, en Monterroso (Lugo).
Hace algunas semanas tuve el privilegio de visitar Granxa Maruxa, una granja muy especial en Monterroso (Lugo), donde viven 47 vacas entre robles que se alimentan de alfalfa y veza ecológica, y escuchan música clásica durante el ordeño. Juzguen ustedes mismos si estas vacas son felices o no.
Lo mismo que la dueña de las vacas, Marta Alvárez, una empresaria que junto a sus socia, Mercedes Guerreiro, y su compañera Chus Formoso, elaboran las que son probablemente, las galletas más exquisitas que he probado. Sobretodo por que son las mismas que preparaban las abuelas antiguamente con la nata resultante de hervir la leche.
Ellas lo hacen igual, desnatando todos los días la leche, dejándola enfriar 24 horas para después mezclarla con harina de trigo ecológica –molida en molino de piedra– y azúcar de caña.
Una delicia del producto al que le ponen todo su amor y dedicación. Quizá ese sea el secreto.
Un proyecto artesano y 100 % ecológico
“Si vives de la tierra, tienes que amar la tierra”. Con ese pretexto arrancó Marta Álvarez en el año 2000, cuando recuperó la vieja explotación familiar y emprendió su transformación, habilitando el espacio para dar un hogar agradable a vacas lecheras y después vender la leche a grandes empresas. No fue hasta 2010 cuando se le ocurrió aventurarse con las galletas: las maruxas de nata.
En un pequeño y colorido obrador que construyó para el caso, y al que llamó ‘la galletería’, empezó a elaborarlas a mano, con una suerte de vistas a robledal y a las vacas.
El éxito llegó al poquito tiempo cuando, aparte de los mensajes de agradecimiento de los clientes por probar una galleta que le traía los recuerdos más felices de la infancia, recibieron el Premio Excelencia a la Innovación, el Premio Alimentos de España a Mujeres Emprendedoras y Zoco de Ouro por la recuperación de los sabores antiguos. También reconocimiento Internacional con el Internacional Superior Taste & Quality Award.
A día de hoy, elaboran 40 kilos de maruxas al día, siempre a mano, igual que el envasado. Porque si algo diferencia a esta empresa es que quiere seguir teniendo alma familiar y tradicional, basando su trabajo en la satisfacción que da cuidar a la vacas y elaborar después, un producto inmejorable y de gran calidad.