Referéndum. Birmania
El régimen toma las calles de Rangún para evitar protestas contra la votación
sábado 24 de mayo de 2008, 10:34h
Desde primera horas, miles de policías y soldados custodian prácticamente cada esquina de la antigua capital, donde tiene lugar la mayor movilización de tropas desde las marchas a favor de la democracia del pasado septiembre.
Armados con porras, escudos y gas lacrimógeno, los agentes antidisturbios vigilan en especial aquellos lugares donde monjes, estudiantes u otros activistas, pudieran organizar pequeñas manifestaciones de rechazo al régimen.
Hace ocho meses, allí fue donde las fuerzas de seguridad birmanas sofocaron a golpes y disparos las protestas encabezadas por los religiosos, que difícilmente volverán a marchar hoy, pronostican los residentes.
"Tienen demasiado miedo desde lo que sucedió en septiembre", explicó el abad de un monasterio a las afueras de Rangún.
En las últimas 24 horas, el servicio telefónico funciona sólo a ratos y el acceso a Internet se ha ralentizado con el objetivo de vigilar todavía más las comunicaciones de los disidentes políticos.