Dos documentos fechados el 9 de julio de 1965 revelan que Federico García Lorca fue fusilado por fuerzas falangistas en agosto de 1936 tras realizar una confesión. Estos archivos, que fueron escritos tres décadas después de su asesinato, no explican qué declaraciones hizo el poeta para que el régimen tomase esta decisión.
A pesar de ello, en dichos folios se recoge que el poeta “estaba tildado de prácticas de homosexualismos, aberración que llegó a ser ‘vox pópuli’”, aunque acto seguido se afirma que “lo cierto es que no hay antecedentes de ningún caso concreto en tal sentido”. Pero el calificativo de homosexual no es el único que recogen estos documentos, ya que también se afirma que el poeta está “conceptuado como socialista”, por su relación con el político Fernando de los Ríos, y que es “masón”.
Ahora, casi 80 años después de este suceso, tanto la Cadena Ser como eldiario.es han tenido acceso a estos documentos, donde se explica que días antes de la muerte del poeta, las fuerzas falangistas acudieron a casa de García Lorca para registrar sus pertenencias. Tras estos hechos, el poeta sintió miedo y tomo la decisión de refugiarse “en la vivienda de sus amigos los hermanos Rosales Camacho, antiguos falangistas” donde fue detenido.
Los documentos no indican dónde está exactamente enterrado el cuerpo
Los archivos también recogen que ese mismo día se fusiló a otra persona, sin embargo no se recoge su identidad. A pesar de todas estas revelaciones, estos documentos no recogen dónde está enterrado con exactitud el cuerpo de García Lorca y lo único que revelan es al detalle cómo pasó García Lorca sus últimas horas. “El detenido fue sacado por el Gobierno Civil por fuerzas dependientes del mismo y conducido en un coche el término de Víznar (Granada) y en las inmediaciones del lugar conocido como 'Fuente Grande', en unión de otro detenido cuyas circunstancias personales se desconocen, fue pasado por las armas después de haber confesado, según se tiene entendido, siendo enterrado en aquel paraje, muy a flor de tierra, en un barranco situado a unos dos kilómetros a la derecha de dicha 'Fuente Grande', en un lugar que se hace muy difícil de localizar”.