El de la madrugada de este domingo es el cambio 'bueno'. Con el que decimos que dormimos una hora más y con el que los madrugadores consiguen ver la luz del día antes de encerrarse en la oficina. Como contra, que anochece antes. Y sin saber sin clasificarlo como bueno o no, lo eterno que se hace el domingo. Lo que a priori debería ser más que positivo, alargar el fin de semana, se ensombrece un poco con la sensación de cansancio y descontrol que experimenta nuestro cuerpo durante la jornada dominical.
Y es que la medida del cambio de hora, que obliga a todos los países de la UE con el objetivo de ahorrar energía, también tiene su repercusión en el organismo humano. Así lo afirma a Efe
Ricardo Martínez Murillo, vicedirector del Instituto Cajal, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). "Tenemos que ajustar nuestro
reloj biológico al cambio horario", asegura.
La ligera modificación en las
horas de luz no pasa desapercibida para el cerebro humano, que tiene la necesidad de atender a los cambios para llevar a cabo su función normal. Mediante la retina el cerebro detecta los cambios en las horas de luz y de oscuridad, lo que conlleva una comunicación con el hipotálamo, la estructura cerebral que regula el ciclo sueño/vigilia. A través de esa conexión se produce un balance hormonal, una subida o bajada de hormonas como la melatonina que afecta principalmente al sueño.
Pero también se pueden producir cambios en la serotonina, la sustancia química responsable de mantener en equilibrio nuestro estado de ánimo. La adaptación puede durar un fin de semana o a lo sumo una semana, asegura este investigador, aunque ha asegurado que la afectación es escasa y en algunos casos es "más bien psicológica".
Para abordar esas pequeñas alteraciones que se producen con el cambio de hora, el
Grupo NC Salud -empresa especializada en asesoramiento nutricional en farmacias- ha elaborado un listado de
recomendaciones para superar este día y minimizar los efectos del cambio.
¿Cómo sobrellevar mejor el domingo?
1.- Un buen desayuno. Como el reloj se atrasa una hora, nos enfrentaremos a un domingo más largo de lo habitual, por lo que el dicho de “desayunar como un rey” debe cumplirse más que nunca, eso sí, con alimentos saludables, huyendo de la bollería industrial y los productos con azúcares y grasas añadidas.
2.- Picoteo entre horas: el día es muy largo. Uno de los principales peligros de este peculiar domingo del año es que esa hora añadida, sumado a que anochece muy pronto y nos da más pereza salir a la calle por la tarde, nos moverá a picar entre horas. Por ello, es recomendable fijarse un momento a media mañana y otro a media tarde para tomar una pieza de fruta, un lácteo o un sándwich vegetal.
3.- ¿Cuándo como? Una de las grandes preguntas para este domingo será si es positivo mantener el horario normal de almuerzo o modificarlo. Es positivo comer media hora antes de lo habitual para evitar que nuestro organismo tenga que esperar mucho más tiempo del que acostumbra para recibir los nutrientes”.
4.- Siesta, ¿sí o no? Cuando se producen estas modificaciones del sueño es importante evitarlas, ya que no harán más que aumentar el descontrol de los horarios, logrando el efecto contrario, ya que estaremos más cansados. Si no queda más remedio que echar una cabezada, esta no debe superar la media hora.
5.- ¿ Qué hago por la tarde? La tarde de este particular domingo se percibe larga, pero es algo positivo, este día nos brinda una tarde con más tiempo de lo normal. En las primeras horas de la tarde se puede realizar algo de actividad física suave que ayudará a relajarse y mantenerse distraído, y continuar con compras, cine, reunión con amigos...
6.- No tengo sueño. Por lo general, este cambio horario nos hará llegar a las últimas horas del día con poca sensación de cansancio, por lo que es positivo recurrir a alimentos ricos en triptófano, un gran aliado en la síntesis de la serotonina y la melatonina, principales controladores del sueño, que además ayuda en la mejora del estado de ánimo.
7.- A por la rutina. El domingo y los días próximos, es importante mantener una rutina alimentaria y de sueño estricta, especialmente con los más pequeños de la casa.