Los principios básicos de una dieta saludable pueden resumirse en tres palabras: moderación, variedad y equilibrio. La nutrición adecuada no tiene por qué ser ni complicada ni restrictiva. A menos que se tenga un proceso patológico relacionado con algún componente de la dieta, hay que intentar disfrutar prácticamente de todos los alimentos que conocemos siempre que tengamos presente el principio de la moderación.
Por otro lado, incluyendo en nuestra dieta una gran variedad de alimentos, podremos conseguir todos los nutrientes que necesitamos para mantener un buen estado de salud. Un adecuado equilibrio se corresponde tanto con una ingesta adecuada de vitaminas, minerales y otros nutrientes como con una ingesta calórica equivalente a las necesidades energéticas, manteniendo así el peso corporal. De ahí la importancia de conocer la composición de los alimentos en energía y nutrientes.
Alta concentración de propiedades
Cada vez tienen más importancia, en este sentido, los llamados “superalimentos”, es decir, aquellas materias primas cuyo potencial nutritivo o valor nutricional los hace muy interesantes desde la perspectiva de la salud por su alta concentración de antioxidantes, grasas saludables o vitaminas.
Algunos son característicos de nuestra dieta mediterránea, como el aceite de oliva virgen extra, los cereales, el ajo, el brócoli, la naranja, las nueces o las sardinas.
También los germinados o la miel, pero los hay con otros orígenes, caso de la quinua, el amaranto o la moringa, alimentos todos ellos excepcionales desde la perspectiva saludable y que, lamentablemente, los españoles no conocimos lo suficiente durante nuestros primeros contactos con América, pero que han nutrido a los habitantes de aquel continente durante siglos.Así como la quinua es típica de Bolivia y Perú, el amaranto es mexicano y la moringa es de Paraguay (con su característica alimentación del bosque y con una de las gastronomías precolombinas más interesantes).
Me detendré en esta última, un árbol nativo de las faldas del Himalaya, al norte de la India, que adquiere su máximo esplendor en lo que actualmente es Paraguay, con excelentes propiedades nutricionales y antioxidantes, que le han hecho merecedor del apodo “árbol de la vida” y que la empresa Yguá (que significa “beber agua con hierbas durante el día”, en guaraní), a través de su moringa oleífera está consiguiendo incorporar este producto a batidos, infusiones, ensaladas, cremas, postres y como condimento en los platos de cada día. Por cierto, ya está en marcha en #RetoMoringa que premiará la mejor receta que incluya a la moringa como ingrediente.
Moringa, quinua, amaranto, ajo negro, chocolate negro…nuevos ingredientes saludables para enriquecer nuestra dieta. Como el alga nori o el wakame, excepcionales aportaciones de la cultura nipona, o el “krokos” o azafrán griego de propiedades casi mágicas.
Desde mi punto de vista, resulta muy enriquecedor incorporar alimentos de otras procedencias al “cuerpo” de la dieta mediterránea, en las imparables tendencias de fusión que hoy triunfan por todas partes.