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CAMBIO CLIMÁTICO

La Antártida ha perdido tres billones de toneladas de hielo desde 1992

Fotografía facilitada por Nature de las grietas cerca de la línea de tierra del Glaciar Pine Island, en la Antártida.
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Fotografía facilitada por Nature de las grietas cerca de la línea de tierra del Glaciar Pine Island, en la Antártida. (Foto: EFE)
EL IMPARCIAL/Agencias
jueves 14 de junio de 2018, 15:04h
El estudio más completo realizado hasta la fecha confirma que el cambio climático ha acelerado el deshielo del continente.

El comportamiento del hielo de la Antártida, que contiene suficiente agua sólida para elevar el nivel del mar 58 metros a escala mundial, es un indicador clave del cambio climático. El seguimiento actual, así como el balance sobre sus pérdidas y ganancias de masa, permitirá estimar los posibles cambios futuros de este continente.

Desde 1989 se han realizado más de 150 cálculos de la pérdida de masa de hielo de la Antártida. Un estudio liderado por la Universidad de Leeds (Reino Unido), que cuenta con la participación de 84 científicos de 44 organizaciones internacionales, ha combinado 24 evaluaciones satelitales hasta concluir que las pérdidas de hielo de la Antártida han aumentado los niveles mundiales del mar en 7,6 mm desde 1992. Las dos quintas partes de este aumento (3 mm) se han producido en los últimos cinco años. El trabajo se publica en la revista Nature.

Uno de los autores principales del estudio Andrew Shepherd, de la Universidad de Leeds, en el Reino Unido, subrayó en un comunicado que los niveles están subiendo "más rápido que en cualquier momento de los últimos 25 años". "Tiene que ser un motivo de preocupación para los gobiernos en los que creemos para proteger nuestras ciudades costeras y comunidades", sostuvo.

Los niveles están subiendo "más rápido que en cualquier momento de los últimos 25 años".

Los hallazgos son resultado de una evaluación climática conocida como el Ejercicio de Comparación de Balance de Masa de la Capa de Hielo (IMBIE, por sus siglas en inglés) y suponen la imagen más completa del cambio de la capa de hielo de la Antártida hasta la fecha.

Antes de 2012, la Antártida habría perdido una tasa constante de 76.000 millones de toneladas por año, una contribución de 0,2 mm por año al aumento del nivel del mar. Sin embargo, desde entonces ha habido un fuerte aumento. Entre 2012 y 2017, el continente perdió 219 mil millones de toneladas al año, una contribución anual de 0,6 mm al nivel del mar.

"De acuerdo con nuestro análisis, ha habido un aumento gradual en las pérdidas de hielo de la Antártida durante la última década, y este continente está provocando que los niveles del mar aumenten más rápido en la actualidad, que en cualquier momento de los últimos 25 años. Esto tiene que ser un motivo de preocupación para los gobiernos en los que confiamos para proteger nuestras ciudades y comunidades costeras", subrayan los autores.

Un continente que puede hundir al resto

Conocer cuánto hielo está perdiendo el continente helado es clave para comprender los impactos del cambio climático en la actualidad y en el futuro. "Este es el estudio más sólido sobre el balance de masas de hielo de la Antártida hasta la fecha", asegura Erik Ivins, investigador del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en California.

El aumento acelerado de la pérdida de hielo del continente en su conjunto es una combinación de la situación de los glaciares en la Antártida Occidental y en la península antártica, y un crecimiento reducido de la capa de hielo en la Antártida oriental.

La Antártida occidental experimentó el cambio más grande, con pérdidas de hielo de 53.000 millones de toneladas por año en la década de 1990, a 159.000 millones de toneladas desde 2012. La mayor parte proviene de los inmensos glaciares Pine Island y Thwaites, que se están derritiendo rápidamente debido a la fusión de los océanos.

En el extremo norte del continente, el colapso de la plataforma de hielo en la península antártica ha provocado un aumento de 25.000 millones de toneladas por año. La capa de hielo de la Antártida oriental se ha mantenido en un estado de equilibrio en los últimos 25 años, con un promedio de 5 mil millones de toneladas de hielo al año.

Josef Aschbacher, director de Programas de Observación de la Tierra de la ESA, declara: "CryoSat y Sentinel-1 están haciendo una contribución esencial para entender cómo las capas de hielo responden al cambio climático y afectan al nivel del mar, que es una gran preocupación”.

"Los satélites nos han proporcionado una imagen asombrosa de cómo está cambiando la Antártida. La longitud del registro de satélites ahora nos permite identificar regiones que han ido experimentando pérdidas sostenidas de hielo durante más de una década”, afirma Pippa Whitehouse, investigadora de la Universidad de Durham.

La siguiente pieza del rompecabezas es entender los procesos que impulsan este cambio. “Para ello, debemos seguir observando de cerca la capa de hielo, pero también debemos mirar hacia atrás en el tiempo y tratar de comprender cómo respondió a los pasados cambios climáticos”, añade Whitehouse. Otros cuatro estudios publicados en el mismo número de la revista Nature han analizado diferentes épocas del continente helado.

Posibles escenarios

Ante la actual tendencia de deshielo y la perspectiva de no poder contrarrestar las consecuencias de la acción humana en el ecosistema, los expertos han elaborado dos escenarios de futuro sobre cómo podría presentarse la Tierra del año 2070.

En un primer caso, imaginaron lo que sucedería si las emisiones de gases invernadero continuaran aumentado ante la falta de una regulación internacional rígida, acorde a los datos vaticinados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

Las temperaturas subirían un total de 3,5 ºC y el nivel del mar aumentaría hasta el de la última desglaciación -27 centímetros-, al tiempo que la superpoblación haría crecer la demanda de energía y comida, degenerando en una agricultura superintensiva y una deforestación masiva.

En un segundo escenario de cambio, los expertos se acercaron a un 2070 en el que las emisiones nocivas se reducirían a través de una férrea acción legislativa. Este supuesto de regulación permitiría ahorrar a los gobiernos, ya que podrían evitar los gastos derivados de aplacar los efectos de fenómenos como las inundaciones -Estados Unidos destina una partida anual de 50.000 millones de dólares para proteger sus ciudades costeras-.

No obstante, el biotopo (territorio cuyas condiciones ambientales son las más adecuadas para que se desarrolle un determinada comunidad de seres vivos) de la Antártida se mantendría similar al actual, ya que el deshielo iniciado en algunas zonas de la región provocaría un ascenso total del nivel del mar de 6 centímetros.

El escenario final dependerá de las decisiones que se tomen en la próxima década, tanto a nivel de cambio climático como de medio ambiente, si bien el aumento de la población global podría suponer un nuevo peligro a medio plazo.

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