El ahorro es uno de los síntomas más claros de la desconfianza de la población sobre su bienestar económico en los próximos meses o años. De hecho, la teoría económica más popular en la actualidad predice que cuánto más ahorre la gente más cerca está una nueva depresión económica.
Así, el ahorro siempre ha asustado un poco a los economistas. Aunque es cierto que siempre ha sido una recomendación que viene directamente de ellos. Pero, ¿en la actualidad se ahorra porque se tiene miedo a una nueva recesión? Pues dependerá de cada caso. Generalizar nunca es justo ni tampoco se puede considerar una fotografía de la realidad de hoy en día.
Además, para la gran mayoría de las personas ahorrar supone un esfuerzo demasiado grande. Puede ser considerado hasta un lujo en ciertos casos. Pero se intenta. Y se intenta en diferentes ámbitos, aun siendo bastante complicado.
- Ahorrar en el ocio
- Ahorrar en el día a día
- Planes de ahorro
Ahorrar en el ocio
Muchos expertos indican que para ahorrar lo primero que hay que hacer es no gastar dinero en cosas que no importan. Y apuntan directamente al ocio. Pero para muchas personas el ocio es lo que les evita estar pensando siempre en sus problemas. Por eso mismo es tan difícil seguir los consejos de estos expertos.
Cuando se buscan en la red ofertas para casinos, apuestas y póker, al igual que cuando se buscan ofertas de descuento en restaurantes o para ir al cine, se hace porque se quiere ahorrar sin necesidad de tener que dejar de disfrutar de vez en cuando de un momento de ocio, de un rato de relax placentero. No es gastar por gastar, es necesario y saludable siempre que se haga con cabeza, por supuesto.
Pero es difícil, eso no se puede negar. El ocio está por todas partes y es complicado no caer en la tentación. Es humano además y los publicistas lo saben.
Ahorrar en el día a día
También es complicado ahorrar en el día a día. En las compras, en el contrato de internet de casa, en las suscripciones mensuales de los servicios de streaming, tanto de televisión como de música, etc…
Al final este tipo de gastos son difíciles de ver y de apreciar, ya que son pequeños gastos diarios o mensuales pero que al fin y al cabo siguen siendo gastos que hacen que se vaya el dinero casi sin que nadie se de cuenta.
De hecho, el ejemplo de los servicios de música en streaming o de series de televisión es bastante claro. Nacieron como una opción más barata para aquellos que consumieran muchas series o películas y también mucha música. Pero se han hecho tan populares que todo el mundo los tiene porque además se pueden compartir las cuentas y dividir los gastos.
Pero al final, aquel que paga 6€ al mes por ver series y películas en plataformas como Netflix o HBO termina gastando 72€ al año en este tipo de producto, dinero que antes no se gastaba en ir al cine, por ejemplo. Es decir, aunque son más baratos en comparación (por la cantidad de opciones que ofrecen), lo cierto es que el bolsillo de los usuarios se acaba resintiendo más. Y eso pasa también con los servicios de streaming de música y pasará con las nuevas plataformas de videojuegos que también permiten suscripción mensual.
Planes de ahorro
Mucha gente intenta ahorrar mediante los planes de ahorro o de pensiones que pone a su disposición la banca mediante productos muy atractivos y, en teoría, beneficiosos para ellos. Sin embargo, no suele ser suficiente para atraer a más gente por lasrestricciones que se suelen imponer en ellos, sobre todo en los más rentables.
Por ejemplo, restricciones a disponer de ese dinero cuando se quiera. Obviamente, son restricciones lógicas dentro de un sistema de productos bancarios como este, necesario para que tengan una rentabilidad aceptable, pero que es innegable que echa para atrás a muchos posibles usuarios.
La alternativa es abrir una cuenta distinta a la que se usa a diario e ir ahorrando poco en ella. Sin embargo, esta se suele usar para imprevistos (que no está mal pensado) y su función principal acaba siendo secundaria. Al fin y al cabo, el problema principal es que mucha gente no gana suficiente para que le sobre mucho a final de mes y tampoco es digno vivir una vida sin ningún tipo de alegría que llevarse a la boca solo para ahorrar.
El ahorro es importante pero no esencial por lo que muchas familias han optado por hacer del ahorro el verdadero lujo y gastar dinero en cosas que, aunque no son necesarias para seguir con vida (como ir de vez en cuando al cine o a cenar fuera), sí son necesarias para vivir.