En estos tiempos en el que las mascarillas se han convertido en un elemento más que tener en cuenta a la hora de acudir a las tiendas, transportes y espacios públicos en general, aquellos que además han de usar gafas se encuentran con un problema: el vaho de la respiración provoca que se empañen los cristales.
Para solventarlo hay dos maneras caseras: la primera, doblando el cuarto superior de la mascarilla hacia dentro; la segunda, si no se quiere perder tamaño, colocando un pañuelo doblado en el interior de la parte superior, en torno al puente de la nariz.
Estos consejos son una traducción de los dados por la Policía Metropollitana de Tokio ya en diciembre de 2018.