El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció este sábado en una rueda de prensa desde el Palacio de la Moncloa que el ingreso mínimo vital se aprobará en el próximo Consejo de Ministros y que los primeros cobros se efectuarán desde junio a medida que se vayan tramitando.
Sánchez explicó que será una prestación de la Seguridad Social, que será "habitual y permanente" y que tendrá un coste de unos tres mill millones de euros al año.
El Gobierno estima que servirá para amparar a 4 de cada 5 personas que sufren pobreza extrema en España y que beneficiará a unos 850.000 hogares españoles.
La cuantía de la ayuda dependerá del número de personas del hogar ya que se tendrá en cuenta las rentas del conjunto de la familia.
Entre 461 y 1.100 euros
La renta oscilará entre los 461 y algo menos de 1.100 euros, según ha adelantado este domingo el titular de Inclusión, Seguridad Social e Inmigraciones, José Luis Escrivá.
En una entrevista que publica El Periódico, el ministro explica que el ingreso vital llegará a 850.000 familias, que agrupan a unos 2,3 millones de personas.
El Gobierno se plantea que, en primera instancia, el IMV llegue a los hogares con un ingreso por unidad de consumo inferior a unos 230 euros al mes.
Esa cifra, ha precisado el ministro, "se corresponde con el veinte por ciento más pobre de la sociedad española". "Ahí hay unos 600.000 hogares, según nuestras estimaciones. Pensamos que con el IMV sacamos fuera de la pobreza extrema al 75 por ciento de esos hogares y los llevamos a niveles que, en algunos casos, seguirán siendo de pobreza, pero ya no tan aguda", ha agregado.
El ministro ha adelantado que se fijará un tope de patrimonio a partir del cual no se puede pedir acceder al ingreso. Ese límite está tasado en el caso del País Vasco en 35.800 euros. "Será menor", ha dicho Escrivá, quien sin embargo no ha avanzado la cuantía.