Barones socialistas hablan de "poca utilidad" y Feijóo remitirá al Gobierno en septiembre una modificación de la Ley General de Salud.
“Dejación de funciones”, “expuso lo que ya sabíamos”, “poca utilidad” o “cobardía política” son algunas de las expresiones utilizadas para responder a la propuesta del presidente del Gobierno de coalición de ayudar a decretar el estado de alarma a las comunidades autónomas que lo soliciten.
Lo que a muy pocos ha parecido una buena medida porque reforzaría su autogobierno, para la mayoría es inútil porque ya existía esta posibilidad contemplada en la ley o supone “un ejercicio de cobardía política” por dejar la responsabilidad de la gestión de una pandemia que afecta a toda España en manos de las autonomías y no ejercer el liderazgo que le corresponde.
Así lo explicaba desde la oposición este miércoles la portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, al hablar de un presidente que ha decidido "no gobernar". Entiende que lo que le dijo Sánchez es “no voy a ser presidente, recibiré mi nómina pero no voy a ejercer”.
Gamarra lamentaba que el Gobierno lo haya reducido todo al "estado de alarma o la nada" cuando el PP planteó hace meses un “plan B” jurídico con "mecanismos suficientes" para actuar contra la pandemia.
En esta línea, el alcalde de Madrid y portavoz nacional del PP, José Luis Martínez-Almeida, rechaza que haya 17 soluciones diferentes ante la pandemia y ha criticado igualmente que Sánchez pida unidad institucional y diga que las comunidades autónomas están haciendo "un gran esfuerzo" mientras en Madrid abogan por “una moción de censura contra Ayuso”. Ha sido claro al recordar: “El presidente del Gobierno no ofrece nada, lo ofrece la ley. Este mecanismo existe desde hace 35 años”.
Casi en los mismos términos, el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, decía que la posibilidad abierta de solicitud del estado de alarma propuesta por el presidente del Gobierno ya viene recogida por la ley orgánica que regula los estados de alarma: “Sánchez expuso lo que ya sabíamos, que es poder ejercer esa posibilidad”.
El Gobierno de Navarra valora como esta posibilidad como “constitucional y prevista”.
Contrario también a la figura del estado de alarma se ha mostrado también el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que remitirá al Gobierno en la primera semana de septiembre una propuesta de modificación de la legislación ordinaria correspondiente a la Ley General de Salud: “Ante los cinco meses perdidos del Gobierno central, en Galicia hemos elaborado un texto de modificación como aportación leal de una Comunidad Autónoma preocupada y ocupada por la pandemia”.
La idea es que todos los territorios puedan contar con "herramientas jurídicas" que permitan a las comunidades gestionar la pandemia de una forma homogénea y sin necesidad de que cada medida sea discutida en los órganos jurisdiccionales.
Ha explicado que esta actuación del Ejecutivo estatal evidencia que no se cuenta con “ninguna propuesta alternativa más que seguir prorrogando el estado de alarma de forma indefinida… Cinco meses después del inicio de la crisis volvemos a la casilla de salida”.
García-Page: "Poca utilidad... no merece la pena"
Tampoco le ha parecido la medida más brillante al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, que ha recordado que decretar el estado de alarma en una comunidad y “aplicar medidas excepcionales sin afectar la movilidad entre regiones tendría poca utilidad en este momento”, ya que “las medidas de este tipo o son de confinamiento integral o no merecen la pena.
Ponía como ejemplo que “de poco serviría” que Castilla-La Mancha se confinara si “están las puertas abiertas de par en par con Madrid, Valencia o Andalucía”. Además, ha señalado que “hay que aplicar protocolos lo más parecidos posible en el conjunto de la sociedad, porque lo contrario lleva a la confusión, malos entendidos e irracionalidad”.
Más partidario se ha mostrado el Gobierno de La Rioja, que se plantea la posibilidad de volver a un estado de alarma o a hacer “microcirugía” en algunos espacios geográficos según avance de la pandemia.
El presidente de la Generalidad Valenciana, Ximo Puig, ve “positivo” que las autonomías puedan solicitar el estado de alarma, porque profundiza y refuerza el autogobierno y la cogobernanza.