Los socialistas se unen a Bildu, la CUP o el BNG para vetar a la formación de Abascal de "cualquier acuerdo político".
En pleno debate de investidura, el PSOE ha suscrito un manifiesto junto a todos los partidos separatistas rechazando los discursos de "odio" de la extrema derecha, y negándole "cualquier tipo de apoyo" político.
En el documento, firmado además de por los socialistas, por Podemos, ERC, PNV, BNG, la CUP, Compromís, EH Bildu, JxCat y Más País, se reafirma el compromiso de estos partidos "con los derechos humanos, la democracia, la justicia social y la igualdad entre todos los ciudadanos".
"Los discursos racistas, xenófobos, machistas que hemos escuchado en lo que va de legislatura por parte de la extrema derecha y derecha extrema son incompatibles con los valores propios de un sistema democrático y suponen un peligro para la convivencia", aseguran.
Por ello, solicitarán a la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, la apertura de los procedimientos de infracción y sanción que correspondan, según el Código de Conducta de las Cortes Generales, ante comportamientos por parte de parlamentarios que vulneren los principios de responsabilidad y respeto.
Los firmantes han expresado su solidaridad a todas las personas que han sido objeto de los ataques e insultos "desde estas actitudes radicales e intolerantes", incluidos miembros del Congreso de los Diputados y del propio Gobierno. También han rechazado su rechazo a las "estrategias y discursos negacionistas" respecto a la pandemia por sus efectos negativos sobre la salud y la convivencia ciudadana.
"Las distintas fuerzas políticas que impulsamos este manifiesto, desde nuestra diversidad, reiteramos nuestro compromiso en la lucha contra los discursos y las actitudes de odio, que de ninguna manera deben quedar impunes, así como en el rechazo a cualquier tipo de apoyo de la extrema derecha, especialmente cuando afecte a la gobernabilidad de las instituciones, ya sea por activa o por pasiva", remarcan.

