www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

ELECCIONES CATALUÑA

El Gobierno se resiste a decretar el confinamiento para que no se esfume el efecto Illa el 14-F

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el ministro de Sanidad, Salvador Illa, de espaldas.
Ampliar
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el ministro de Sanidad, Salvador Illa, de espaldas. (Foto: Efe)
sábado 23 de enero de 2021, 12:26h
La Justicia solo permitiría aplazar la fecha electoral si se endurecen las restricciones por el coronavirus.

Las opciones electorales del ministro de Sanidad y candidato en los comicios catalanes por el PSC, Salvador Illa, es la causa por la que él mismo y el Gobierno de coalición se resisten a decretar medidas de restricción más severas, como un confinamiento domiciliario o el adelanto del toque de queda, para combatir el coronavirus. La razón principal es el temor a que la mala imagen que esa decisión pueda tener en la población, especialmente la catalana, haga que se pueda esfumar el efecto que tanto soporte mediático ofrece el solapamiento de los dos cargos.

Los resultados del retraso en la toma de decisiones contundentes frente a la covid-19 pueden ser tan desastrosos como los obtenidos en marzo del año pasado al ignorar el reconocimiento de la pandemia para poder celebrar la marcha feminista del 8-M. Es necesario recordar que ese retraso convirtió entonces a España en el país con mayor número de muertos por habitantes como consecuencia de la primera ola del coronavirus.

Poco ha cambiado. Sondeos internos del PSOE, así como el mismo CIS de Tezanos en Cataluña, apuntan a que Illa tiene opciones para ganar las elecciones ahora, en estos momentos en los que todavía no ha decretado medidas impopulares a pesar de los malos datos de contagios en España, Cataluña incluida, que es lo que le más le importa al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

ERC intentó retrasarlas hasta finales de mayo, pero el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) las ha mantenido en la fecha prevista inicialmente, que es el próximo 14 de febrero, con el argumento de que no se cambiará la convocatoria a no ser que se decreten medidas restrictivas, como pueda ser adelantar el toque de queda o endurecer un confinamiento, que obligaría a permanecer en los domicilios el mayor tiempo posible.

Como el Gobierno por voz de su Ministerio de Sanidad es el único que puede adoptar unas medidas que dañarían su popularidad y, por ende, sus opciones electorales, lo que está haciendo Illa es retrasar cualquier decisión que afecte a la intención de voto. De ahí la inacción del Gobierno que preside Pedro Sánchez en el control del coronavirus en el momento en que se registran los peores datos de contagio (con una incidencia de 828 casos por cada 100.000 habitantes) desde el inicio de la pandemia. Illa insiste en que “con el estado de alarma es suficiente”.

Esta falta de reacción por parte del Gobierno hace que se reabran las críticas que piden que Salvador Illa dimita ya de su cargo de ministro de Sanidad. Su necesidad de presencia pública y mediática costeada por el erario está retrasando una decisión que la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, sitúa en el momento que “haya fecha definitiva para las elecciones", cosa que puede suceder el 8 de febrero, es decir, 6 días antes de los comicios. No se entiende tal desfase en las fechas visto que la campaña electoral comienza en pocos días.

Esta circunstancia ha hecho que buena parte de los medios de comunicación coincidan en que el TSJC mantiene las elecciones (argumenta que por razones sanitarias) si el ministro y candidato Illa no endurece las restricciones. Parece evidente que sería conveniente que desapareciera la sospecha del interés político y que el Ministerio de Sanidad se centrara en objetivos sanitarios con medios científicos para frenar el avance de la pandemia que tantos muertos está provocando.

El líder del PP apuntaba recientemente que el ministro Illa, y el presidente del Gobierno Pedro Sánchez detrás, "está más pendiente del PSC que de las PCR, más preocupado de los votos que de las vacunas". Pablo Casado ya ha apuntado en reiteradas ocasiones que tenía que haber dimitido en cuanto dijo que iba a ser candidato.

Pero hay que recordar que Sánchez nombró ministro a Illa con la única intención de reforzar la presencia del Gobierno en Cataluña, para hacer de puente entre el Ejecutivo y los independentistas catalanes en la Mesa de Diálogo y para que, precisamente, llegado el momento encabezara la candidatura en las elecciones a la Presidencia de la Generalitat. Muestra de ese interés es el hecho de que este sábado el PSOE se haya volcado con el candidato Illa en sus aspiraciones para presidir la Generalitat de Cataluña durante la reunión telemática del Comité Federal del partido que se han llevado a Barcelona.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

1 comentarios