www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Ensayo

G. Ch. Lichtenberg: Cuadernos. Volumen 5 (Cuadernos K y L)

domingo 09 de mayo de 2021, 18:31h
G. Ch. Lichtenberg: Cuadernos. Volumen 5 (Cuadernos K y L)

Traducción de Carlos Fortea. Hermida. Madrid, 2020. 168 páginas. 20 €. Libro electrónico: 8 €.

Por Francisco Estévez

En una de las entradas de su último diario a la fecha, Quasi una fantasia, Andrés Trapiello se sirve de un afortunado pensamiento de Lichtenberg, esta vez real aforismo, para descabalgar sin remedio a la vanidosa vanguardia, por más que Breton se empeñará en considerar al alemán como padre de la patafísica; en libro póstumo, Entre paréntesis, Roberto Bolaño interpreta a voluntad la exégesis del sueño final de Lichtenberg que cierra este quinto volumen de sus Cuadernos para apuntalar con no poca razón al sabio de Gotinga como claro precedente de buena parte de la literatura del siglo XX a través de la prefiguración de Kafka. Con estos dos eslabones de nuestra contemporaneidad podríamos comenzar a reconstruir de adelante a atrás la amplia cadena de admiración que atesora la obra ensayística del alemán que nos conducirá de Thomas Mann a Sigmund Freud, hasta finalmente el íntimo aprecio de Goethe y Kant.

Estas muestras del profundo calado que por lucidez y perfección consigue generación tras generación todavía hoy los mal llamados aforismos de Lichtenberg son señal inequívoca de lo que convenimos en llamar “clásico” en literatura. Lo resumió felizmente Jaime Fernández en su introducción a los Cuadernos (Cuadernos A-C Volumen I): “Francia tiene a Montaigne y Alemania a Lichtenberg”. Y así es, esta camaleónica y fragmentaria obra, en realidad, tiradas de muy distintos tamaños y materias de pensamiento de todo tipo y condición para acercarse a la realidad que edita finalmente en español de manera completa la editorial Hermida desde 2015 en adelante. Hasta la fecha disponíamos de muestras en distintas antologías de Aforismos, aquellas estupendas traducciones del mexicano Juan Villoro en la editorial Fondo de cultura Económica o la clásica edición con exacto prefacio de Juan José del Solar en Edhasa (esta nueva colección dedicada al pensamiento corto de dicha editorial selecciona también Máximas y reflexiones de Johann Wolfgang von Goethe y Paradoja y genio de Oscar Wilde formas fragmentarias pero rápidas de acercarse a la altura de ambos genios).

El presente Cuaderno de notas recoge los Cuadernos K y L compuestos entre los años 1793 y 1796 cuya lectura transmite una extravagancia aún fresca, habiendo recorrido del siglo XVIII al XXI con una anchura de vida alcanzada solo gracias a una curiosidad sin límites. Ciertamente y como el mismo autor apuntara, acaso sabedor de la trascendencia de estos apuntes: “No sabemos si la literatura es más inteligente que su autor”. Se cuentan también muchas entradas alucinatorias y de desbordante imaginación como las 62 maneras de apoyar la cabeza en la mano sosteniéndose ésta sobre el codo.

De otro lado caen las constantes anotaciones, subrayados o réplicas a Kant. Pero por encima descubrimos una relación con la realidad y el lenguaje sensible e intensa por delicada y no por menos problemática sustanciada en distintas entradas del Cuaderno, de la que supone buena muestra: “la palabra incomparable muestra lo que puede llegar a ocurrir en el mundo de las palabras”. Una amplia cultura junto a una delicada sensibilidad bendecida por la lucidez viene a ser la síntesis del pensamiento de Lichtenberg que podría ejemplificarse gráficamente con la siguiente observación que realiza del cuento Historia y vida del gran tacaño de Quevedo: “La idea de que un tipo que se balancea en la horca está dando su bendición con los pies es esplendida”; la querencia deslenguada y certera: “Colgar a los niños en las habitaciones como si fueran medallones”, con genuina vocación irracional: “Tenía una tos tan hueca que se creía oír en cada sonido la doble caja de resonancia del pecho y el ataúd”.

Incluso a la posible lectura de sus cuadernos dejó recado: “Si los señores reseñistas me elogian y me envían sus retratos, los haré grabar a todos en cobre en la portada del 5º volumen”, justo el que tenemos entre manos, exhorto y razón suficiente para zanjar sin dilación esta reseña pues “las redes de los críticos, con las que pescan errores en las obras, deberían tener mallas tan anchas como para dejar pasar los errores de un cierto tamaño y no atraparlo todo. Filtrar lo feo”. Cerremos el libro y reseña pues uno siempre puede acudir a otro socorrido pensamiento de estas páginas por el cual el sonido hueco producido por el choque de un libro y una cabeza no es siempre obra del libro.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (8)    No(0)

+

0 comentarios