Junto a la Plaza de España de Madrid, totalmente remodelada y que cada vez atrae a más visitantes y turistas, se encuentra desde hace más de un cuarto de siglo El Club Allard, un lugar que volverá a alcanzar, sin duda, unos altos niveles de popularidad. En primer lugar, por su cocina de altísimo nivel, a cuyos mandos se encuentra Cristina Rubina. Pero también por su ubicación y por la calidad de su interiorismo.
El Club Allard fue, en su día, uno de los grandes espacios gastronómicos de Madrid, y está en el camino de recuperar su lugar entre los grandes tras la pandemia, y después de haber sufrido una larga obra en la Plaza de España que le ha obligado a cerrar sus puertas durante más de dos años.
Mujeres al frente de la cocina
El Club Allard se fundó en 1998 solo para socios y, luego, abrió sus puertas al público en 2003.
Por su cocina pasó María Marte, una dominicana que empezó a trabajar fregando platos y acabó convirtiéndose en una reconocida chef, capaz de mantener las 2 estrellas Michelin y quien recibió el Premio Nacional de Gastronomía a la Mejor Jefe de Cocina. María Marte alcanzó una gran popularidad, y quizá su fama determinó que El Club Allard se situara entre los “top 10” de Madrid.
Ahora, de nuevo, El Club Allard apuesta por una mujer al frente de la cocina, Cristina Rubina, una cocinera portuguesa que terminó con brillantez la carrera de arquitectura, aficionada a la cocina hasta el punto de terminar sus estudios culinarios compaginándolos con el trabajo, y que se ha ido consagrando y consiguiendo prestigiosos premios en Portugal.

Cristina Rubina
Cristina llegó a Madrid hace tan solo unos meses, en julio de 2022. La oferta le vino por sorpresa, cuando pensaba emprender su propio proyecto en su casa de Madeira. Pero no dejó escapar la oportunidad.
Ella cuenta que “como arquitecta, buscas la belleza y el equilibrio perfecto entre materiales y texturas. En la cocina, los materiales son los ingredientes y las texturas conquistan tu paladar. La armonía de sabor es algo que vas aprendiendo, plato a plato, con el tiempo, y es donde realmente reside la alquimia y la magia del trabajo de un chef”.
Alta cocina creativa
Creo que El Club Allard ha hecho una gran apuesta. Cristina ofrece una cocina original, interesante y divertida, que yo diría que está muy en la línea de Ferran Adrià.
Hace unos días, tuve la oportunidad de probar su menú degustación y puedo decir que, en términos generales, merece el calificativo de excelente. Creo, además, que tiene un atractivo especial por la personalidad de su chef.
Entre los platos, probamos una estupenda croqueta de rabo de toro, tuétano y almendra; un bacalao al pil-pil con berro; verduras, lentejas y tofu; y texturas de calabaza. De postre, muy bueno el chocolate con frutos secos, eucalipto y aceite de oliva.
Y entre los nuevos platos que han incorporado, se encuentra el carabinero, tomate y cereza; la ostra con algas y halófitas; o un bocadillo de calamares.