Los antitaurinos están revueltos. Su autoritarismo parece no tener límites. Están por todas partes: Colombia, Francia, España… Pero los taurinos van a lo suyo, o sea perfil bajo y pasar de puntillas. Pero a la fuerza ahorcan. Muchas artes dependen de la política. Las subvenciones, los actos culturales, la financiación al gremio y un largo etcétera… Mas la existencia de ningún arte, excepto el de tauromaquia ha sido cuestionada por los gobiernos de varios países. Colombia, gobernada por el ex-guerrillero Petro, resolvió el asunto a favor de los toros gracias al brillante y entrañable discurso del diestro Cesar Rincón. Gitanillo de América se pronunció contra la persecución política que sufre el arte taurino y sus seguidores. Demostró que los argumentos de los antitaurinos se basaban en la mentira y, lo más lamentable, que se negaban a informarse y visitar las ganaderías bravas. El nivel del debate es ínfimo, porque una de las partes se agarra a su ignorancia como a un clavo ardiendo para que nadie la persuada.
Francia también está a la espera del debate. El próximo día 24 de noviembre, la Asamblea Nacional debatirá sobre el futuro de las corridas en el sur del país. Aymeric Caron, un radical animalista de la rama “antiespecista”, autor de numerosos libros contra el consumo de carne y derechos de animales, propuso este debate que pisotea la libertad cultural y la economía de las regiones del sur de Francia. Este tipo de la farándula está contra el arte taurino y el desarrollo económico en las zonas de las Landas, los Pirineos Atlánticos, Bocas de Ródano, Gers, etc. Este “animal sensible” Caron, porque él, como todos los antiespecistas, se igualan con los animales, eligió las corridas de toros para no meterse con los cazadores ni pescadores que gozan de mayor protección legal. La Unión de Ciudades Taurinas de Francia (Unión des villes taurines françaises, https://www.uvtf.fr/) cuenta con más de cincuenta miembros-ciudades se oponen a esta medida que socava su economía, la ecología (las dehesas y ganaderías del bravo) y la cultura popular (ferias y fiestas populares). Los defensores de tauromaquia cuentan con un documento: “Veinte razones para no prohibir las corridas”. Pendientes quedamos de si la indiferencia y desconocimiento de las regiones del Norte se sobrepone a la libertad de los de Midi.
Lima fue la sede de la Cumbre Americana en Defensa de la Tauromaquia. El empresario Pablo Moreno, director del coso de Acho, inspiró el encuentro entre los representantes de cada país americano taurómaco para discutir sobre el presente y futuro de la fiesta brava. También sobre su defensa. Entre los participantes estaban: José Luis Pérez (Asociación Cultural Taurina de Perú); Manuel Sescosse (Tauromaquia mexicana); Juan Carlos Gómez (empresario de la plaza de Manizales); José Luis Rodríguez (rejoneador y empresario de Venezuela); Guillermo Albán, matador de toros de Ecuador y Victorino Martín, el ganadero, asistió online.
Mientras tanto, las grandes figuras y sus apoderados preparan sus temporadas americanas. Acho, Calí, Latacunga, Juriquilla, Monterrey, Querétaro, Tlaxcala… muchos compromisos y muchos tramites, tratos y contratos. No tienen tiempo para participar en los debates. Tampoco tienen tiempo los empresarios de las plazas. Los de las Ventas están ya confeccionando el cartel de San Isidro para presentarlo el día 1 de febrero 2023. Seguro que la Fundación del Toro de Lidia está preparando más de una veintena de razones para defender la tauromaquia. Igual que la Real Unión de Creadores del Toro de Lidia. Se da por hecho que son defensores de tauromaquia. ¿Hace falta pronunciarse o seguimos de perfil bajo?