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TERCER GRAND SLAM

Alcaraz, con 21 años, reconquista la tierra de Roland Garros para España

Alcaraz, con 21 años, reconquista la tierra de Roland Garros para España
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(Foto: EFE)
domingo 09 de junio de 2024, 19:31h
Actualizado el: 11 de junio de 2024, 00:55h
El murciano gana su primer Abierto de Francia con una épica remontada ante Zverev y recoge el testigo de Nadal, último campeón español en la arcilla de París, para ser el jugador más joven en alzar tres 'grandes' en superficies diferentes.

Con otra épica remontada, en el día de su querida Murcia, Carlos Alcaraz Garfia ha vuelto a hacer historia para el deporte español. El jugador de 21 años conquistó el primer Roland Garros de su carrera tras otro legendario duelo como el de hace 11 meses en Wimbledon para destronar a Novak Djokovic.

Tras más de cuatro horas de batalla ante Alexander Zverev, el murciano se convirtió en el jugador más joven de la historia en ganar tres Grand Slams en tres superficies diferentes (pista dura, tierra batida y hierba) en una Philippe-Chatrier que, dos años después, vio cómo el décimo español levantó la Copa de los Mosqueteros uniéndose a Rafa Nadal (14), Manolo Santana, Sergi Bruguera (2), Juan Carlos Ferrero, Andrés Gimeno, Albert Costa, Carlos Moyá, Arantxa Sánchez Vicario (3) y Garbiñe Muguruza.

Alcaraz comienza con buenas sensaciones

19 años después, Roland Garros tenía una final inédita en el cuadro masculino: Alcaraz y Zverev buscaban la gloria por primera vez en la arcilla de París. Ambos accedieron al duelo por el título tras remontar sus envites de semifinales ante Sinner y Ruud, respectivamente. Debutantes en esta ronda del Grand Slam francés, los dos empezaron nerviosos. Unos nervios que penalizaron a los dos finalistas al perder sus primeros turnos de servicios.

Tras un turno dominado por los sacadores, el murciano impuso su ritmo en los intercambios del quinto juego para tener tres bolas de rotura. Su derecha fue clave para quebrar en blanco uno de los mejores saques del circuito y, junto a sus primeros abiertos, confirmarlo sin dar opción al hamburgués.

El tercer cabeza de serie, inteligente variando el ritmo de los intercambios desde el fondo de pista, obligaba a Zverev a ser más agresivo para ganarle puntos por su sólida defensa, entre ellos los dos seguidos para anular otras dos bolas de ‘break’ del jugador de 21 años. Siendo exigido, el campeón de Roma conservó su servicio.

En su cuarto duelo en Grand Slams, el segundo en Roland Garros, las dejadas de ‘Carlitos’ no lograban el resultado deseado porque su oponente contrarrestaba la mayoría de ellas. Sí le estaba funcionando sus acercamientos a la red, con seis puntos ganados en seis subidas, vitales para situarse a un juego de ganar el primer set.

Con 5-3, el exnúmero uno presionó al resto para adjudicarse la primera manga. En otro juego fue capaz de restar los potentes primeros del teutón que no pudo evitar la pérdida del set al no llegar al ‘winner’ de ‘drive’ del jugador de El Palmar.

Zverev, superior gracias a su derecha y sus primeros

Desde su anterior encuentro en Indian Wells marcado por las abejas, los dos se volvían a enfrentar tres meses después. Como aquel envite, el español comenzó mandando. Para situarse por delante en el segundo parcial sufrió en un juego que tenía controlado con 40-0 y que, tras neutralizar tres bolas de ‘break’, se impuso en un turno complicado.

El sufrimiento continuó en el segundo ‘game’. Alcaraz consolidó su daño con sus restos con altura a la derecha de su rival que, guiado por sus primeros abiertos más profundos, superó una difícil situación para mantener la igualada en el marcador, que siguió tras dos juegos controlados por los sacadores.

Zverev, que llegó a su segunda final de Grand Slam habiendo jugado tres horas y cuatro minutos más que su adversario, estaba confortable y preciso en este segundo set. Una mejora que tuvo resultado al aprovechar su segunda bola de quiebre y firmar el ‘break’ tras errar el murciano con su derecha. Sintiendo mejor la bola, ‘Sascha’ confirmó el quiebre gracias a sus primeros y mayor daño con sus tiros, especialmente con su ‘drive’. Con éste incomodó al murciano, de nuevo ante dos bolas de rotura que no pudo anular al cometer doble falta en la segunda opción del germano.

Con 5-2, el tenista de Hamburgo niveló la final con su segundo turno en blanco al saque del partido en un set con importancia de su derecha y sus primeros.

La fortaleza mental, clave en el tercer set

Aún incómodo por la subida de nivel del cuarto cabeza de serie, el español sacó adelante sus dos primeros turnos de saque y celebró con rabia ponerse dos juegos a uno con un ‘winner’ de derecha después de tiempo.

En su décimo cara a cara, el jugador de Hamburgo seguía estable con su servicio y al resto continuaba poniendo en aprietos al vigente campeón de Wimbledon que replicó a la exigencia con dejadas efectivas y mayor precisión con su ‘drive’ para celebrar con otro ‘vamos’ el seguir por delante en el marcador.

El 3-2 dio mucha confianza a Alcaraz que apretó por primera vez al resto generando tres bolas de ‘break’. Siendo más agresivo, con golpes planos más rápidos y más cerca de la línea de fondo en los saques, logró la rotura para colocarse 4-2, volver a sonreír y crear dudas en el tenista de 27 años que dejó de sentirse superior.

El séptimo juego fue importante y el más disputado de este parcial. El murciano sufrió anulando tres oportunidades de rotura y, tras más de ocho minutos, se situó a un juego de llevarse la tercera manga. Sin oportunidad en la devolución, con su servicio tampoco pudo cerrar el set al pasarle factura su precipitación en los puntos frente a un Zverev que recortó distancias con un ganador de ‘passing shot’ e igualó el parcial con un rotundo turno de servicio.

Perder tres juegos consecutivos influyó en el número tres del mundo, con menos confianza en su tenis como reflejaba encadenando errores no forzados que dieron dos opciones de rotura para el germano. Aprovechó la primera para pasar del 5-2 al 5-6.

‘Carlitos’ consiguió dejar atrás estar fuera del partido durante un par de minutos y exigió al máximo a un Zverev en tensión que pudo superar sus nervios y ganar la tercera manga en su segunda bola de set.

Reacción espectacular del español

Por segundo encuentro consecutivo, Alcaraz afrontaba el cuarto parcial por debajo en el marcador. Curiosamente, su rival estaba incómodo. Una incomodidad positiva para el exlíder del ranking ATP que puso fin a la racha victoriosa del alemán con autoridad ganando los dos primeros juegos iniciales, con ‘break’ incluido logrado con un gran ganador.

El español volvía a estar en la final. Constató su vuelta sumando ‘winners’ en un juego plácido al saque ante un Zverev tocado anímicamente. Bajar considerablemente su porcentaje de primeros le costó ceder su servicio de nuevo para que el murciano firmase el ‘doble-break’.

El campeón del Masters de Roma reaccionó en el quinto juego. Se metió de nuevo en la final rompiendo el saque a su rival en la primera de sus dos oportunidades con un ‘winner’ de revés cruzado. Antes del sexto ‘game’, el de El Palmar solicitó tiempo médico por problemas físicos en su pierna izquierda.

Las molestias no mermaron al restador que se benefició de su segunda bola de ‘break’ en un turno inteligente ralentizando los intercambios con restos con altura, determinantes para hacer el ‘contrabreak’. De nuevo con opción de adjudicarse el set al servicio, ésta vez pudo cerrarlo en su turno impidiendo tres bolas de quiebre y registrar el 6-1.

Épico quinto set

Sendos finalistas salieron victoriosos en sus partidos anteriores decididos en el quinto set: el alemán ganó a Griekspoor y a Rune y el español venció a Sinner. Además, ellos también jugaron cinco mangas en sus finales del Abierto de Estados Unidos y de Wimbledon.

El definitivo set empezó con dominio de los servicios hasta el tercer juego. En él, el germano notó la presión en un fallido turno con varios errores no forzados, entre ellos dos voleas que no pasaron la red. El cuarto le costó ceder su saque y tuvo cuatro bolas de ‘contrabreak’, anuladas por Alcaraz con una brutal defensa y sabiendo cuándo conectar ganadores.

Sin un miembro del ‘Big-Three’ en una final desde 2004, el tenista de Murcia imponía su juego que variaba con restos con altura y que subió de nivel exigiendo al máximo al germano que sufrió muchísimo para seguir a un ‘break’ de nivelar la contienda.

Cada juego en el quinto set era muy disputado. El español anuló una bola de quiebre en otro sufrido turno que le acercaba a su primera Copa de los Mosqueteros. Fue decidida a por ella con una plena confianza con la que le salía todo y con la que fabricó tres bolas de rotura, firmando la primera con una brutal derecha sobre la línea. Con su saque no perdonó y cumplió su sueño de niño con el que volverá a ser el número dos del mundo desde este lunes poniendo fin a la racha de 12 triunfos consecutivos de Zverev, subcampeón por segunda vez de un 'major'.

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