en "Franco, mi padre"
Franco según su hija: "Era buen padre y una persona más bien fría"
jueves 04 de diciembre de 2008, 18:56h
Jesús Palacios y Stanley G. Payne, autores de "Franco, mi padre" -editado por La Esfera de los Libros-, han destacado este jueves en la presentación de la obra el valor del testimonio de Carmen Franco, con el que han contado para elaborar el libro, que se completa con una extensa biografía del ex jefe del Estado.
Según ha indicado Palacios, después de tres largas décadas de un "estricto silencio" Carmen Franco ha querido dejar su testimonio oral. "Es la primera vez que un miembro directo de la familia Franco ha hablado de esta manera", ha subrayado.
Los autores del libro prepararon un cuestionario de más de 500 preguntas sobre todos los aspectos que pudieran tener un interés personal, social, político y público de la vida, la figura y la obra de Franco, ante las cuales, según Palacios y Payne, la duquesa de Franco se mostró "sencilla, espontánea y simpática".
"Como padre era muy bueno"
"Como padre -afirma su hija Carmen- era muy bueno, pero no se ocupaba mucho de mí, porque al ser yo mujer, de mi educación estaba siempre mucho más pendiente mi madre". Carmen Franco no recuerda que durante su infancia su padre jugara con ella. "Sí que me contaba historias, (...) eso sí, pero jugar, lo que se dice jugar, no".
Palacios y Payne han dicho que no creen que la hija de Franco haya querido lavar la imagen de su padre con su testimonio. No ha tenido, han asegurado, ninguna precaución sobre si lo que decía era "incómodo" para la figura de su padre.
En este sentido, han señalado cómo ella relató el paso de su padre por la Academia Militar de Toledo. "Creo que no lo pasó demasiado bien, porque como era muy pequeñajo...Sí, sí, y bajo también, sí, pequeñajo en los dos sentidos".
Luces y sombras
La duquesa de Franco habla también de la personalidad de su padre. "No era una persona apasionada, es verdad. Era más bien frío y era muy reflexivo, pero le gustaba mucho escuchar". "Era bastante sincero; lo que pasa es que había personas con las que era muy cordial y con otras que se replegaba en su concha".
Preguntada sobre si se incomodaba Franco cuando se le tachaba de dictador afirma que no le molestaba demasiado porque "al fin y al cabo era una dictadura, y a él, en su época, la Dictadura de Primo de Rivera le parecía que era buena, no estaba tan demonizada como ahora".
Sobre las luces y las sombras de la vida de su padre, Carmen Franco concluye: "Yo soy su hija, pocas sombras le voy a dar. Y las luces más importantes yo creo que fueron elevar el nivel de vida, la seguridad social, preocuparse mucho de la gente para poder crear una clase media que hoy existe y que antes de mi padre no existía".