La CEOE ha reclamado que la Seguridad Social asuma el pago de prestaciones y cotizaciones de los trabajadores durante los primeros quince días de las bajas por incapacidad temporal, que ahora pagan las empresas, así como que se exonere a los empresarios de cotizar por los contratos temporales de sustitución.
Así lo ha pedido el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, en una jornada sobre absentismo por contingencia común (enfermedad o accidente no laboral) que se ha celebrado este martes y en la que se puesto de manifiesto el coste social y económico que tienen sus elevados índices.
En concreto, el coste del absentismo en España se ha triplicado en los últimos 10 años, hasta alcanzar los 33.000 millones de euros en 2025, de los que las empresas asumen casi la mitad, unos 17.000 millones.
"Se trata de la segunda partida de gasto, sólo superado por el destinado a pagar las pensiones, que tiene consecuencias nefastas en la productividad y la competitividad de las empresas y del propio mercado de trabajo", ha señalado Garamendi durante su intervención.
Posteriormente, en declaraciones a los medios, ha concretado que "mucha gente está enferma y hay que cuidarla", pero que "lo que no puede ser es que todas esas bajas hasta el día 15 las paguen las empresas", a lo que ha añadido que "si no pone el remedio de que esto se arregle, por lo menos evíteme el coste".
Actualmente, ha recordado, los empresarios asumen el pago de la prestación y las cotizaciones entre el cuarto y el décimo quinto día de las bajas que, en un alto porcentaje de ellas, tienen una duración no superior al medio mes.
Ha reclamado también más profesionales sanitarios y, si es necesario, mejor pagados, más inspectores en los servicios públicos de salud y en el Instituto Nacional de la Seguridad Social, potenciar el papel de las mutuas y adelantar los controles médicos a los 3, 6 y 9 meses, en lugar de a partir del año como ocurre ahora.
"Problema de país"
La directora de empleo, diversidad y protección social de CEOE, Rosa Santos, ha calificado como un "problema de país" la falta al trabajo cada día de cerca de 1,4 millones de personas que están de baja por contingencia común.
Ello, ha dicho, es un "lastre definitivo" para la productividad de las empresas cuya causa no tiene tanto que ver con un problema de salud pública como con un conjunto de "ineficiencias de la Administración, del sistema de salud y de un entorno regulatorio que no es el más adecuado".
La jornada ha sido en la práctica una cumbre de patronales sectoriales y territoriales que han planteado propuestas más allá de las de la CEOE, como ha sido el caso de la vicepresidenta de la patronal madrileña CEIM, Laly Escudero, que ha abogado por recuperar el despido por causas objetivas en el caso de baja reiterada, así como el derecho de las empresas a conocer el motivo de la incapacidad.
Otra petición de CEIM que han defendido más patronales ha sido ligar en la negociación colectiva los complementos salariales que abonan las empresas durante las bajas al nivel de absentismo general o que se suspenda cuando la baja sea repetitiva, corta o cuando el trabajador no colabore.
La "fortaleza mental" de los jóvenes
En el debate también ha salido el hecho de que la curva de incidencia de las bajas médicas se está invirtiendo, afectando cada vez más a los trabajadores jóvenes frente a los de mayor edad.
Este aspecto ha provocado una reflexión por parte del presidente de la patronal de Castilla-La Mancha, Ángel Nicolás, que ha culpado a las generaciones más jóvenes de trabajadores de recurrir al médico ante el menor inconveniente laboral o personal, lo que ha considerado una falta de "fortaleza mental" respecto a las generaciones más veteranas.
"Es un problema de educación y de fortaleza mental. Ahora tenemos una baja no porque la empresa le haya maltratado, sino porque le ha dejado la novia. Tenemos una población joven que no es comparable a la nuestra. Sin ánimo de ofender, son unos memos", ha afirmado Nicolás.
Garamendi ha rechazado esa visión de un problema, el del deterioro de la salud mental entre los jóvenes, que considera "muy serio" y que cree que interpela a la sociedad en su conjunto.
Preguntados por la jornada de la patronal, los sindicatos CCOO y UGT han puesto el acento en la prevención de los riesgos laborales y han pedido rigor para abordar el incremento de los procesos de baja, sin demonizar a los trabajadores enfermos.