El golpista catalán, Carles Puigdemont, está con la dictadura marroquí. El expresidente de la Generalidad y cabecilla del 1-O ha calificado este domingo a Ceuta y Melilla como "dos colonias o ciudades dentro de Marruecos", pese a que ambas ciudades pertenezcan a España desde hace cinco siglos.
El prófugo de la justicia española ha dicho además que considera que "desde una perspectiva marroquí, son por supuesto una herida", según dice en una larga entrevista con el diario británico The Times desde su residencia en Waterloo (Bélgica).
Puigdemont, principal socio de Sánchez durante buena parte de la legislatura, concede sin embargo que "la gente (de Ceuta) es muy española", pero no ha dejado pasar la oportunidad para arrimar el ascua a su sardina al afirmar que "su postura se vería legitimada si celebrasen un referéndum de autodeterminación". Algo que según él "España no permitirá hacer porque temen que nosotros pidamos también un referéndum". Dos falacias en una.
El líder independentista dice que "no se arrepiente de nada" de las decisiones tomadas durante el referéndum unilateral de independencia aunque el precio sea pasar "la vida entera" fuera de Cataluña.