El Museo Picasso Málaga presenta Munch-Picasso, una exposición temporal que propone un diálogo directo entre el pintor noruego Edvard Munch y el malagueño Pablo Picasso, para explorar el modo en el que ambos abrieron paso al arte moderno a partir de una peculiar mezcla de experimentación y expresión de sus obsesiones y emociones. La exposición, que se inaugura este jueves por la reina Sonia de Noruega, estará abierta al público hasta el 28 de febrero de 2027.
A través de un conjunto de más de un centenar de obras, la muestra desvela las influencias mutuas, las numerosas afinidades temáticas y características que pueden rastrear en la trayectoria de ambos artistas.
Comisariada por la historiadora del arte Paloma Alarcó, Much-Picasso cuenta con la especial colaboración del Munchmuseet de Oslo y de la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso (FABA), que aportan una colaboración especial en la cesión de fondos, así como la Fundación Unicaja en calidad de entidad patrocinadora.
Para lograr reunir un patrimonio de tal magnitud, el Museo Picasso Málaga ha formado una colaboración internacional, contando con aportaciones del Munchmuseet de Oslo, el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York, la Tate Britain de Londres y el Museo Reina Sofía de Madrid.
El recorrido por las salas se organiza en secciones temáticas distribuidas en dos plantas del Museo Picasso Málaga, las cuales establecen un diálogo entre las obras de estas dos personalidades artísticas a partir de sus afinidades estilísticas, preocupaciones existenciales y temas compartidos, en específico el amor, la muerte, la soledad o la vida moderna, ofreciendo nuevas perspectivas sobre dos de las figuras clave del arte del siglo XX.
Al situar los cuadros de ambos autores unos junto a los otros, la exposición demuestra que, a pesar de sus evidentes diferencias de origen y estilos artísticos, Picasso y Munch compartieron la necesidad de expresar la esencia humana a través de su arte.