"El PSOE está muy lastrado, en Extremadura y en España, por la figura de Pedro Sánchez", considera el expresidente socialista de la Junta de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra, preocupado por las expectativas electorales para el 29N del que sigue considerando su partido.
"Si perdemos estas generales y luego las municipales, estamos muertos", ha explicado en un encuentro con periodistas. Lo decía pensando sobre todo en Extremadura, aunque ha matizado que no lo piensa en relación con la condena al hermano del presidente, una sentencia que critica abiertamente.
Rodríguez Ibarra ha presentado su último libro, Sacando pecho, centrado en reivindicar las mejoras para Extremadura logradas en las décadas de su Gobierno al frente de la Junta y también en analizar la situación del PSOE.
Ibarra, presidente socialista de la Junta de Extremadura durante 24 años, rechaza el sectarismo impuesto en el partido desde el liderazgo actual: "No voy a ser traidor por no pensar lo que piensa una persona, estoy obligado a intentar influir en mi partido. Un día decían que estaba bien que no dimitiera el ministro, al día siguiente aplaudían que dimitiera. Eso es seguidismo",
"Hemos perdido cuatro elecciones seguidas", añade, en referencia a las últimas autonómicas, y luego remata: "Eso debería llevarnos a reflexionar".
Ibarra cita a personas como Josep Borrell o Cándido Méndez como posibles alternativas a la actual figura de Sánchez, a quien dice haber tratado en un único encuentro: "Fue en Oropesa (Toledo), cuando se iba a presentar por segunda vez. Me explicó su propuesta, le dije que no estaba de acuerdo y no le iba a votar. Nunca más".
En contraste con esos modos, Ibarra reivindica el PSOE de los tiempos en los que existían corrientes internas y comités federales con relevancia. Pero más que cualquier otra cosa, reivindica en su libro una visión optimista del futuro de su tierra, a pesar de todo.
La obra está publicada por la editorial Almuzara, y su editor, Manuel Pimentel, exministro de Trabajo con José María Aznar, la presentaba ayer como una suerte de "biografía intelectual". "Yo estuve allí y lo cuento. Para que se vea que lo que hemos hecho es para estar satisfecho", explica el autor.
"En 1978 la renta media madrileña era un 149 % superior a la media española. El madrileño medio era tres veces más rico que el extremeño. Hoy, después de un esfuerzo gigantesco, es solo dos veces más rico. Es para sacar pecho, pero no yo, sino dos generaciones de extremeños", señala. Y, sin embargo, su visión del partido que lo hizo posible no es optimista, y no sabe dónde exponer su opinión.
"Critico a Sánchez porque me preocupa el PSOE y mi país, porque si se hunde el partido socialista el hueco lo van a ocupar la extrema izquierda y el independentismo", lamenta, y rechaza la "política de trincheras" de los dos grandes partidos, a los que reprocha no querer realmente resolver los problemas, sino jugar a la polarización.
"¿Qué voy a votar? Que me expliquen el producto. ¿Van a mantener las dos Españas? ¿Van a pactar con la extrema izquierda o la extrema derecha? ¿Con Bildu? Me mintieron sobre Bildu, decían que no iban a pactar con ellos. Quiero respuestas y programas, porque si no, sospecho lo peor", concluye.