La herencia de la Escuela de Salamanca, que hace cinco siglos abrió el camino de los derechos humanos para establecer límites al poder y preservar la dignidad de las personas en América, ha sido reeditada por la Universidad de Salamanca estos días con la reunión de académicos, políticos y empresas para abordar los actuales retos globales.
El Salamanca Forum 2026, que nace con vocación de permanencia como fórmula de reflexión colectiva, ha recuperado la mirada universal de la Escuela salmantina y ha abordado debates actuales sobre la gobernanza de la Inteligencia Artificial (IA) y la tecnología en general, la globalización económica y los nuevos equilibrios geopolíticos.
Uno de los principales frutos de este foro es la 'Declaración de Salamanca sobre la Inteligencia Artificial y los Derechos de la Infancia', en la que han participado dieciséis universidades de Europa, América, Asia y África, .
Entregada al secretario general de la ONU, António Guterres, presente en la ciudad para ser investido ayer viernes doctor honoris causa por la Universidad de Salamanca (USAL), la declaración establece un decálogo de compromisos para instituciones públicas y organizaciones privadas, que abarcan desde el impacto neurológico de esta tecnología hasta los riesgos de privacidad que entraña.
La creación de una red internacional de universidades, coordinada por la USAL y con proyectos de movilidad, investigación y titulaciones compartidas previstos a partir de 2027, es otra de las ideas que emergen del foro y que apuntalan la idea de continuidad.
En el marco de las celebraciones del quinto centenario de la Escuela, esta universidad le confirió a Vitoria el doctorado honoris causa a título póstumo, para, pocos meses más tarde, incorporar ahora a Guterres a ese claustro honorífico.
"Una línea recta que une al maestro con su heredero, a la idea con la institución que la hizo realidad", en palabras del rector, Juan Manuel Corchado.
El Salamanca Forum 2026 ha nacido así para lanzar nuevas preguntas globales, contar con la reflexión colectiva del ámbito académico de Iberoamérica, Europa, Asia y África y encontrar respuestas que sirvan al bien común de las sociedades y al humanismo.
Corachado ha apelado a sus homólogos, llegados de otras dieciséis universidades internacionales, para que se sientan partícipes y protagonistas de este nuevo proyecto común de conocimiento.
"Sumemos para transformar el mundo", ha expresado durante la inauguración del foro el rector salmantino, convencido de que de este primer foro deben surgir proyectos que sirvan para abordar "grandes decisiones" de este tiempo cargado de retos.