“El Selu” (finalista del Carnaval de Cádiz): "Para 'el enterao' no hay crisis"
jueves 19 de febrero de 2009, 20:04h
Después de 28 años sobre el escenario del Gran Teatro Falla, José Luis García Cossío “el Selu” no ha perdido la frescura de sus letras y la capacidad de sorprender al público. Su nombre ha pasado ya a la historia por su participación en la histórica chirigota de “Los borrachos” de 1992, además de “Lo que diga mi mujer” o “To pa ella”. Este año, “Los enteraos” pelearán por el primer premio del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas que se celebrará el próximo viernes por la noche y cuyo fallo se dará a conocer bien entrada la madrugada.
Un año más en el Gran Teatro Falla. ¿Cómo ve el ambiente este 2009? Lo veo muy bien porque, además de estar en la final, la chirigota ha calado y la gente está muy contenta e identificada con el personaje que representamos que es “el enterao”, que es el que sabe de todo. El repertorio se ha ido consolidando y ya no se trata sólo de estar en la final sino de cómo estamos.
¿De qué hablan “los enteraos” en sus letras? Hablan de todo porque esta gente sabe de todo. Ellos se meten en cualquier tema, no hay tema que se les escape. Además, les encanta meterse en cualquier cosa aunque luego no sepan ni cómo salir de ella, pero todo es teoría. Ellos no la han doblado en la vida. Hablamos desde la obra que se está haciendo en Cádiz para el segundo puente, hablamos de la alcaldesa como mujer, hablamos de fútbol, de toros, de albañilería…
¿Ha habido algún tema estrella que a lo largo del año se haya señalado como argumento para alguna letra? Quizás cosas locales. Pero me gusta hacer repertorios genéricos porque no tienen caducidad. Me he basado más en el costumbrismo. Hay gente que está pendiente de lo que pasa para sacarle una letra y a lo mejor no tiene un chiste tan bueno como pueda tener yo con algo costumbrista. De todas formas hay muchas cosas, como la crisis que estamos viviendo: para “el enterao” no hay crisis, y ha habido cosas peores, y ya sabía que esto iba a pasar, y le dice a Zapatero cómo hay que hacer las cosas…
Aunque el tiempo lo dirá, ¿cree que esta chirigota va a marcar época? Yo creo que sí porque eso se ve en la calle. Cuando se ve que todo el mundo se aprende parte del repertorio o se queda con ciertos momentos, o se queda con todo… Tenemos un buen currículum pero esta chirigota quizás haya marcado época porque es un personaje en el que yo creo que la madurez mía haciendo chirigotas se ha dejado notar. Hemos tenido época rosa y, como los pintores, ésta es la época costumbrista en la que todo el mundo parece que se siente identificado.
¿Va a repetir alguna letra de las ya cantadas en la gran final? Todavía no puedo decirlo porque no estamos seguros. Tenemos que hablar y que pensar, aunque es casi seguro.
“Los enteraos” cantarán en el segundo bloque de la final, ¿cómo os sentís ante el orden de actuación? Perfecto. Es la hora ideal porque es en el meollo de la cuestión. La primera chirigota canta sobre las 21:30 y nosotros calculo que sobre las 00:30, según me han dicho. Es una hora perfecta porque está todo el público ya calentito, tanto la gente que está en el Teatro como en casa. Es una hora ideal en todos los sentidos.
¿Algún pronóstico? ¿Ve posibilidades de ganar la final? No sé, no tengo ni idea. Yo siempre respeto mucho el gusto del jurado porque el gusto es algo subjetivo. A todo el mundo le encanta el queso y a mí no me gusta, con eso lo tengo todo dicho. Aparte, hay una gran competencia, no creo que haya nada claro, porque las chirigotas que están también son magníficas. Aunque la gente sí haga pronósticos, luego está la opinión del jurado que es la que prevalece por encima de todas. No valen los pronósticos.
¿Cuántos años lleva ya pisando el escenario del Teatro Falla? 28 años ya, más de media vida… Además, nosotros tenemos un lastre con eso de los años que llevamos porque parece que ya no vamos a hacer nada nuevo. Pero estamos demostrando que nosotros mismos podemos hacer cosas nuevas, aunque llevemos muchos años. En esto, más que en ningún sitio, la experiencia es un grado y conocemos los gustos del público. En mi caso, me baso en coger personajes, estereotipos de la calle, arquetipos, y sacarles todo el jugo que tengan.
¿Tiene algún recuerdo especial de alguna edición? Evidentemente, la de “Los borrachos” fue la gran sorpresa para todos, para el público y para nosotros. Nos quedamos como los conejos cuando les enfocan con la luz en la carretera, con los ojos abiertos. Así nos quedamos nosotros cuando vimos la reacción del público, que también se quedó igual, o sea, que fue una cosa recíproca y, además, inusual. Ahora triunfamos, pero ya la gente está esperando algo, ya saben más o menos lo que podemos llegar a hacer. Que lo hagamos o no es otra cosa. Pero en aquel momento, que no nos conocía prácticamente nadie, fue, sin duda, la gran anécdota de nuestra vida carnavalesca.