lo desvela en un estudio de investigación
Un historiador italiano asegura que el Santo Cáliz de Valencia es el Grial
lunes 23 de febrero de 2009, 21:04h
En cerca de 500 páginas fruto de tres años de una minuciosa investigación bibliográfica y arqueológica, el medievalista italiano Alfredo Barbagallo presenta una nueva teoría sobre el mito religioso del Santo Grial, los objetos con los que Jesucristo celebró la Última Cena. Según Barbagallo el mito es verdadero y además asegura que el Santo Cáliz que se venera en la catedral de Valencia se trata del Grial.
Afirma también que el cáliz que se utilizó para "convertir el vino en sangre de Jesucristo" es el que se custodia como un verdadero tesoro en la catedral de Valencia. El estudioso italiano ha defendido desde siempre esta teoría, pero con el nuevo estudio tiene ahora las pruebas "que lo convertirían en una realidad y en el mayor descubrimiento de la religión católica". Hasta ahora, la Iglesia católica ha siempre recibido con mucha cautela los supuestos descubrimientos de este historiador y aún no se ha expresado sobre estas novedades.
Barbagallo ha explicado las bases de su teoría, entre ellas, el hecho de que los objetos que formarían en Santo Grial fueron encontrados por casualidad en la tumba de San Lorenzo en Roma por el papa Pelagio II (579-590), como recuerda el sucesivo Pontífice Gregorio Magno (590-604) en una carta a la Emperatriz Constantina. El mismo Gregorio Magno regaló una de estas reliquias (el cáliz), encontradas en la tumba de San Lorenzo, al rey visigodo Recaredo (586-601), el primer monarca católico de España. Por lo que, según la teoría del medievalista, las primeras noticias del cáliz de Valencia se pueden situar en el siglo VI.
El historiador explica en su estudio cómo en 1864 tras unas excavaciones en la Basílica de San Lorenzo se encuentran otras piezas del Grial, entre ellas un vaso de cristal antiguo, que actualmente se encuentra en el Vaticano. Un vaso realizado con una técnica de vidrio soplado, asegura Barbgallo, que proviene de Palestina, lo que probaría el "único" origen de esta pieza, es decir la Última Cena celebrada por Jesucristo según la tradición cristiana.
El cáliz de la catedral de Valencia es un vaso de calcedonia, al que después se le incrustaron piedras preciosas,de 7 centímetros de altura y 9,5 de diámetro.