En "La Gioconda"
Ángel Corella cautiva al público del Teatro Real
domingo 17 de febrero de 2008, 13:21h
Los aplausos más emocionados del público madrileño se repartieron pues entre estos dos bailarines y la mezzosoprano Violeta Urmana, quien además ha recibido vítores de "¡brava, brava!" tras la potencia interpretativa de la que ha hecho gala en el conocido cuarto acto, en el que La Gioconda se suicida ante la imposibilidad de estar con su amado príncipe Enzo Grimaldo.
Esta ópera, compuesta por Amilcare Ponchielli, escrita por Tobia Gorrio (alias de Arrigo Boito) e inspirada a su vez en el drama "Angelo, Tirano de Padova" de Víctor Hugo, esta ambientada en la misteriosa Venecia del carnaval y reúne sobre el escenario en determinados momentos a más de 200 personas, entre coro, bailarines y roles principales.
La niebla, como un personaje más, estuvo presente a lo largo de los cuatro actos, creando contrastes de luces y sombras como metáfora del juego entre vida y muerte que se desarrolla entre el malvado espía de la Inquisición Barnaba, enamorado de La Gioconda, y el Príncipe Enzo, enamorado de Laura, quien a su vez es esposa del inquisidor Badoero.
Complicada trama
Un argumento complejo que los expertos coinciden en calificar de confuso en ocasiones pero que no ha impedido que esta ópera se haya convertido en una de las más populares entre el público desde que se estrenase en la Scala de Milán el 8 de abril de 1876.
Sin ir más lejos, y a aunque no se represente en Madrid desde hace 38 años, La "Gioconda" ha sido una de las óperas más representadas en la historia del antiguo Teatro Real, nada más y nada menos que en 139 ocasiones.
En esta ocasión, con un montaje coproducido junto al Gran Teatre del Liceu y el Festival de la Arena de Verona, el italiano Evelino Pidó se ha encargado de la dirección musical, Elisabetta Fiorillo ha interpretado a Laura, Orlin Anastassov a su marido Badoero, Lado Ataneli al malvado Barnaba, Elena Zaremba a la madre ciega y Fabio Armiliato al pretendido Enzo Grimaldo.