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sexta jornada

El fútbol llega a Cannes el mismo día que el "Anticristo"

lunes 18 de mayo de 2009, 16:13h
El ex jugador de fútbol marsellés Eric Cantona se interpreta a sí mismo en la película de Ken Loach "Looking for Eric", que ha recibido este lunes una calurosa acogida popular en Cannes y en la que pronuncia una frase que fue ovacionada: "No soy un hombre, soy Cantona". El otro protagonista del día ha sido el cineasta danés Lars Von Trier, que ha desatado la polémica en Cannes con su película "Anticristo".
La sexta jornada de Cannes ha estado llena de contrastes. La proyección de la película de Ken Loach "Looking for Eric" ha recibido una calurosa acogida. Pero quien se ha llevado todas las críticas ha sido el cineasta danés Lars Von Trier con su cinta "Anticristo": un ejercicio de sadismo con el espectador que causó la indignación de gran parte del público e inauguró los abucheos en el festival.

El festival de Cannes sigue haciendo extraños compañeros de cama y, si el año pasado fue Maradona el que vino acompañado de Emir Kusturica, en esta ocasión la combinación Cantona-Ken Loach no ha sido para menos, ya que el ex jugador de fútbol marsellés Eric Cantona se interpreta a sí mismo

En "Looking for Eric", el deportista aporta el toque mágico al cine social de Loach, convirtiéndose en una especie de ángel que guía a otro Eric (más enclenque e interpretado por Steve Evets) para no desperdiciar las "oportunidades de gol" que le da la vida. Por su parte, el ex jugador del Manchester United derrochó buen humor y autoparodia tanto en la pantalla como ante los medios, mientras que sus escenas fueron vitoreadas por el público.

Lars Von Trier, que ya ganó la Palma de Oro por "Bailar en la oscuridad" (2000), parecía encantado con la situación. "No me debo a la audiencia sino a mí mismo. Hago las películas para mí. Vosotros sois sólo mis invitados", confesó sin pudor.

"Anticristo", protagonizada por Charlotte Gainsbourg y Williem Dafoe, es la historia de una pareja que intenta superar la muerte de su hijo pequeño, quien se arrojó por una ventana mientas sus padres practicaban sexo. Su método: encerrarse en una cabaña en el bosque y enfrentarse a sus miedos.

Por su parte, Von Trier, que ha mirado el sufrimiento de cerca y casi siempre con espléndidos resultados -"Dogville" (2003), "Rompiendo las olas"(1996)-, propina esta vez una sesión de sadismo al espectador en "Anticristo" sin base artística compensatoria, lo que provocó risas durante los momentos más clave del filme y abucheos e insultos al terminar la proyección.

Ablaciones, piernas atravesadas por enormes brocas, eyaculaciones sangrientas y violencia sin miramientos son los ingredientes de esta película, estructurada en capítulos y con un tono explícitamente religioso.

"Anticristo" -rodada en Alemania- tiene además referencias a Strindberg y está dedicado al realizador ruso Andrei Tarkovsky. "Me siento muy vinculado a él. Él vio mi primera película y no le gustó nada. También me ha influido mucho Bergman, aunque él no quería que lo vincularan conmigo", dijo.
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