además, tendrá que pagar una indemnización
Cinco años de alejamiento para el padre que grabó a su hija para comprobar si sufría anorexia
viernes 22 de mayo de 2009, 15:51h
Un vecino de Balaguer (Lérida) ha sido condenado a un año de prisión y a cinco años de alejamiento de su ex mujer y de sus dos hijas por instalar una cámara de vídeo doméstica en el baño de la vivienda familiar al sospechar que una de las hijas sufría anorexia y se provocaba vómitos, lo que ella no admitía.
Según ha explicado este viernes a EFE el Fiscal en jefe de Lérida, Juan Boné, inicialmente la fiscalía pedía para el acusado tres años y tres meses de prisión por un delito contra la intimidad, pero finalmente solicitó un año de cárcel al tener en consideración la atenuante de cumplimiento del deber.
En el juicio, celebrado este jueves en el juzgado de Lo Penal número 3 de Lleida, el procesado, Jorge M.V., aceptó la pena de 1 año de prisión, la mínima para este tipo de delitos, y cinco años de alejamiento de su ex mujer y de sus dos hijas. El fallo también impone al procesado al pago de una multa de 1.080 euros y 3.000 euros de indemnización a su ex mujer y a cada una de sus hijas por los daños morales causados.
Los hechos ocurrieron en el año 2007 cuando el vecino de Balaguer empezó a sospechar que una de sus hijas adolescente padecía anorexia y se inducía al vómito en el cuarto de baño de la vivienda familiar.
El procesado decidió por su cuenta instalar una cámara de vídeo en el baño de su vivienda para comprobar si sus sospechas sobre la menor eran ciertas. Sin embargo, la cámara grabó no sólo a la hija que aparentemente sufría el trastorno alimentario, sino que también tomó imágenes de su mujer, de la que ahora está separado, de su otra hija e incluso de amigas de éstas.
La hija de la que el padre sospechaba que sufría el trastorno alimentario ha seguido con posterioridad tratamientos para solucionarlo.
El condenado está procesado por exhibicionismo y agresión sexual a una hija
Además, Jorge M.V. está también imputado, junto a su padre, en un caso de exhibicionismo y agresión sexual a una de sus hijas. La Audiencia de Lleida ha confirmado el procesamiento de Jorge M.V. y del abuelo de la menor denunciante, Enrique M.S., al considerar creíble el relato de la niña, por lo que ambos están a la espera de juicio.
Paralelamente, un juzgado de Balaguer (Lleida) acordó el año pasado el procesamiento de Jorge M.V. y de su padre por los delitos de exhibicionismo y agresión sexual, resolución que los imputados recurrieron argumentando que la niña les había denunciado instigada por la madre, en el marco del proceso de separación de la pareja.
En el auto de la Audiencia de Lleida, al que ha tenido acceso Efe, el tribunal considera que existen indicios de que la denuncia de la menor por agresión sexual y exhibicionismo puede ser verídica, ya que tanto los equipos de atención a la víctima como el educador social que la examinaron le dieron credibilidad.
Además, prosigue el auto, "en la causa constan testimonios de amigas de la menor que corroboran un comportamiento en el padre compatible con los hechos investigados, así como del facultativo que la trata (...)".
El auto de la Audiencia en el que se rechaza el recurso concluye señalando que el relato ofrecido por la menor "no ha sido siquiera cuestionado por las diligencias de investigación desplegadas a raíz del mismo", sino que, "por el contrario, existen elementos de valoración que lo reafirman".