Verano es sinónimo de campo, playa y lugares exóticos, pero con frecuencia nos olvidamos de la salud. Demasiado sol, mucho calor, mosquitos y medusas, agua en mal estado o alimentos a los que no estamos acostumbrados pueden arruinarnos las esperadas vacaciones si no tenemos en cuenta algunos consejos básicos.
Cuando hablamos de vacaciones, pensamos en el campo, la playa e incluso destinos exóticos, pero no podemos dejar de lado otras cuestiones importantes como la salud si queremos que esos días de descanso se conviertan en días de "cama".
Si vamos a cambiar nuestros hábitos de vida durante unos días, bueno será que tengamos en cuenta cambios como la excesiva exposición al sol, el propio calor, picaduras de insectos y medusas, o la ingesta de alimentos a los que nuestro organismo no está acostumbrado y que pueden propiciar la aparición de diferentes dolencias leves como molestias gastrointestinales.
Como se suele decir "Más vale prevenir que curar", por ello recomendamos tomar algunas precauciones para evitar los principales problemas del verano y no sufrir las consecuencias de los mismos.

Uno de los más habituales son los trastornos gastrointestinales, sobre todo diarreas y estreñimiento, ocasionados, la mayoría de las ocasiones, por la ingesta de comidas en mal estado debido al calor, y de agua que no siempre está convenientemente potabilizada o a la que nuestro organismo no está acostumbrado. Para hacer frente a la diarrea, conviene tener siempre a mano un antidiarreico y algún suero de rehidratación oral. Si se padece estreñimiento, un laxante puede ser de gran ayuda.
Estas complicaciones son leves y se resuelven en pocos días, pero si no estamos preparados para hacerlas frente, pueden estropearnos las vacaciones.
Para evitar complicaciones gastrointestinales es recomendable ingerir alimentos sólo en establecimientos que ofrezcan garantías de higiene y calidad. Especial precaución con los alimentos que contengan huevo, como son las mayonesas, salsas y cremas. También es conveniente beber agua embotellada y, si viajamos a destinos exóticos, evitar los zumos naturales a no ser que se preparen a nuestra vista.
Mucho solIgualmente, otro de los principales problemas del verano es la exposición excesiva a los rayos solares. Hay que tener mucho cuidado porque la debilidad de la capa de Ozono hace que estemos más expuestos a la radiación solar. Los niños son los más vulnerables al tener la piel más delicada y no deben recibir el sol de manera directa bajo ningún concepto.
Los problemas más frecuentes derivados de esta circunstancia son las quemaduras provocadas por una exposición excesiva, los estados febriles y los dolores de cabeza causados por las insolaciones. Además, a otro nivel, el cáncer de piel es una enfermedad cada vez más frecuente.
El director general de la
Asociación para el Autocuidado de la Salud (anefp),
Rafael García Gutiérrez, nos advierte: "Por supuesto, hay que evitar la exposición al sol en las horas de más calor –entre las 12 de la mañana y las 6 de la tarde– y aplicarnos un protector solar adecuado a nuestro tipo de piel".

En este apartado hay que hablar de la deshidratación, que es la pérdida excesiva de agua y sales minerales en nuestro organismo. Aquí, las personas más propensas son los niños y los ancianos, por lo que deben beber agua o bebidas isotónicas para compensar la pérdida de agua. Es recomendable beber antes de tener sed, ya que la sed no aparece hasta que se ha perdido un 1 por ciento de agua del cuerpo.
Mosquitos y medusasAlgo que también afecta a nuestra piel son las picaduras de insectos. En este sentido hay que saber que no todas las personas reaccionan por igual: en unos casos se queda en la típica hinchazón y enrojecimiento, pero si se es alérgico, la picadura puede llegar al shock anafiláctico y hay que acudir urgentemente a un hospital.

Por lo general, las picaduras de mosquitos son las más molestas, pero las avispas y las abejas son más peligrosas. Para evitarlas, los repelentes o insecticidas son muy eficaces, pero hay que recordar que tienen una duración limitada.
Otra cosa que pica son las medusas. La mejor forma de prevenirlas es evitándolas. Hay que saber que las medusas no atacan, pero pican todo lo que se encuentran para buscar comida. Sus tentáculos con células urticantes disparan veneno al contacto con un cuerpo extraño provocando un fuerte picor.
Para aliviar este dolor se recomienda no frotar la zona afectada, limpiarla con agua salada –nunca con agua dulce– y aplicar frío pero sin colocar directamente el hielo en la picadura. Si la herida empeora, se recomienda ir urgentemente al hospital.
La importancia de un buen botiquínAdemás de estas medidas sencillas, el doctor García Gutiérrez recomienda llevar siempre un pequeño botiquín de viaje con los productos básicos para tratar estas pequeñas dolencias: "Debe incluir material de cura como gasas, algodón, tiritas, vendas y alcohol".
Añade que debe tenerse siempre a mano y no dejarlo en casa cuando salimos de viaje: "No debemos ir cargados de medicamentos, pero sí de llevar lo necesario para atender cualquier dolencia menor que pueda surgirnos".
La Asociación para el Autocuidado de la Salud recomienda llevar un botiquín básico de emergencia que incluya, en la medida de lo posible, los medicamentos que se observan en el cuadro:
Cómo preparar el botiquínPara preparar un botiquín de viaje es recomendable contar con el consejo de un farmacéutico que nos proporcionará toda la información necesaria para elaborar el más adecuado según nuestras necesidades. Se elaborará siempre atendiendo también al destino vacacional. Del mismo modo, debemos pedir al farmacéutico que nos informe sobre el uso correcto de los medicamentos, con especial hincapié en el "cuándo, cómo y durante cuánto tiempo tomarlos".
El director general de la Asociación para el Autocuidado de la Salud aclara que "los medicamentos de un botiquín básico de viaje se pueden obtener en una farmacia sin necesidad de receta médica, ya que están destinados precisamente a la prevención y el alivio de dolencias leves".
No obstante, aunque no necesitan receta, estos fármacos tienen las mismas garantías de calidad, seguridad y eficacia que los medicamentos de prescripción, y también pueden tener efectos secundarios, por lo que es imprescindible consultar con un farmacéutico antes de usarlos.
Vacaciones en el extranjeroSi un botiquín puede ser muy útil cerca de casa, en el extranjero más. Según el Ministerio de Sanidad y Política Social, más del 75 por ciento de las personas que realizan viajes de corta duración a zonas tropicales o subtropicales padecen algún trastorno de salud. A los problemas ya comentados deben añadirse las condiciones de higiene del país de destino, ya que no siempre son las más óptimas.
Por otra parte, las dificultades para acceder a los servicios sanitarios, el alcance de la red farmacéutica y la posibilidad de que el medicamento al que estamos acostumbrados no esté disponible, pueden hacer que se nos compliquen las vacaciones fuera de nuestras fronteras.
Es por esto que se nos aconseja llevar los medicamentos sin receta que puedan sernos de utilidad. Es igualmente recomendable consultar al farmacéutico o al médico de cabecera. También podemos consultar la web del ministerio, donde se informa de las vacunas recomendadas en países con condiciones sanitarias deficientes: http://www.msps.es/ciudadanos/proteccionSalud/vacunaciones/home.htm