reseña
Alice Munro: La vista desde Castle Rock
domingo 19 de julio de 2009, 11:41h
Alice Munro, con su reconocida capacidad para atrapar al lector, nos narra una historia de familia. No es, como señala la autora, una biografía precisa, sino una crónica que rememora con hechos verídicos y también elementos producto de la imaginación. Es la historia de una familia, la de ella misma, desde su salida de Escocia y su llegada a los nuevos territorios de Canadá, hasta la vida de varias generaciones que se desarrolla en esa tierra del nuevo continente.
Alice Munro, con su reconocida capacidad para atrapar al lector, nos narra una historia de familia. No es, como señala la autora, una biografía precisa, sino una crónica que rememora con hechos verídicos y también elementos producto de la imaginación. Es la historia de una familia, la de ella misma, desde su salida de Escocia y su llegada a los nuevos territorios de Canadá, hasta la vida de varias generaciones que se desarrolla en esa tierra del nuevo continente.
La saga de los Laidlaw nos muestra también la construcción de una identidad, la de los inmigrantes en tierras canadienses y la del país mismo. Los relatos que conforman esta obra nos transportan a otros tiempos, a lugares agrestes, a una naturaleza a la que el hombre debe adaptarse y dominar. Con la habilidad que caracteriza a la autora, hace que el lector sea capaz de visualizar los escenarios, descritos desde un punto de vista personal; y formarse una idea de ese país y del estilo de vida de las pequeñas poblaciones del este y centro canadiense.
Esta obra es un relato íntimo que Alice Munro comparte con nosotros, que nos permite conocerla en ciertos aspectos, que nos explica de dónde viene y cómo fue su trayectoria, si no lineal ni completa, hasta convertirse en escritora. Nos muestra su mundo y el de su familia desde su particular punto de vista. La vista desde Castle Rock es un libro que deja un buen regusto.
Por Hebe Cue