reseña
Vacío tras la conclusión de un importante trabajo, un escritor – el propio Sebald– comienza un viaje físico y espiritual por el condado inglés de Sufolk, en la costa este del país, una de las primeras regiones en abrazar la pujante revolución industrial del siglo XVIII. El pintoresco paisaje de la degradación dejada por los restos de una antaño próspera industria, compuesto de viejas fábricas abandonadas, lánguidos pueblos y naturaleza mutilada, abre viejas puertas en su alma, le traslada a antiguos recuerdos que el autor entremezcla con la realidad y la ficción, en un atropellado pero hipnotizante maremágnum en el que encontramos desde referencias autobiográficas hasta charlas imaginarias con sus escritores favoritos.