Juan Antonio Samaranch
Elogio de un español universal
martes 06 de octubre de 2009, 10:23h
Entre los españoles actuales, hay uno que, sin duda, tiene una dimensión internacional indiscutible...
Y no sólo por sus actividades y por su proyeccion sino, tambien, por el hecho de haber visitado todos los países del mundo, excepto uno.
Desde su posición de Presidente del Comité Olímpico Internacional, a partir de 1980, Juan Antonio Samaranch ha visitado todos los países, ha tenido contacto con todos lo Jefes de Estado y de Gobierno y ha estado envuelto en un baño de multitutdes.
El hecho de haber presidido seis juegos olímpicos de verano y otros tantos de invierno, con apariciones en televisión con cuatro mil millones de espectadores, han hecho que su imagen esté presente en todos los ciudadanos del mundo.
Juan Antonio Samaranch, que tuvo un papel destacado en la evolución de España en los últimos años, ha sido, sin duda, el español que ha presidido un organismo internacional más importante y, sobre todo, con más repercusión mediática.
Los JJOO no fueron los mismos antes que después de Samranch. En Moscú y después de Moscú, los JJOO se convierten en un fenómeno universal con una amplísima repercusion en todos los países y en todos los sectores y niveles sociales. Unos JJOO que son en la actualidad, un fenómeno de tal importancia que cuando se plantea la candidatura del 2012, se presentan, nada más y nada menos que Nueva York, Moscú, Londres, París y Madrid. En el 2016, Chicago, Tokio, Río de Jnaeiro y Madrid.
En Copenague, estuvieron presentes el Presidente de Estados Unidos, el Primer Ministro de Japón, el Presidente de Brasil y los Reyes de España.
Pero hoy quisiera hacer referencia a algo que quizá ha pasado desapercibido.
China, el país emergente con más futuro y con más influencia internacional en los proximos años, publicó el otro día una lista de los 60 extranjeros que más han influido en su país. Entre esos 60, sólo hay una mujer, Margaret Tatcher. Entre otros, figuran Marx, Lennin, Einstein, Nixon, Mandela, Soros, Buffet o Bill Gates.
Pero, también, hay un español, Juan Antonio Samaranch, elegido por su apoyo a la causa deportiva china, que se inició con el ingreso de China en la familia olímpica en 1979 y culminó con los juegos olimpicos de 2008 en Pekín.
Pero en ese marco, quizá para mí, lo más destacado en la vida de Samaranch fue su última intervención en Copenague. Es difícil demostrar más generosidad, más capacidad de entrega y sacrificio, más amor a España, que la que se trasluce y vibra en las palabras, breves y emocionantes de Juan Antonio Samaranch. Es evidente que Madrid no consiguió la nominación para celebrar los Juegos Olímpicos de 2016 pero, lo que es absolutamente cierto es que Juan Anotnio Samaranch ha ganado, para siempre, la medalla de oro de la generosidad, de la inteligencia y de su capacidad para poner al servicio de España lo mejor de sí mismo y el capital que ha ido acumulando a lo largo de su ya larga vida.
Juan Antonio Samaranch, a sus 89 años, es un español universal y, además, en este caso, es profeta en su tierra y merece el elogio y la gratitud de todos los españoles.