Es evidente que la mitad de lo que comemos es líquido. Y entre los líquidos, el más importante desde el punto de vista gastronómico es, sin duda, el vino. Naturalmente, sin olvidar el agua y valorando en su justa medida la cerveza.
Pero la armonía con la parte sólida de la comida se hace habitualmente con vino. Por ello, en los últimos tiempos, los españoles están dando cada vez más importancia y valorando los vinos mucho más que antes. Gracias a ello, nuestras bodegas, las antiguas y las nuevas, están ofreciendo vinos de extraordinaria calidad, comparables a los mejores del mundo.
Los restaurantes españoles disponen ya de cartas de vinos como los franceses o los italianos y muchos de ellos, cuentan con un somelier o sumiller perfectamente preparado.
El vino empieza a ser ya, en muchos casos, una parte de la cuenta en los restaurantes y de la compra de alimentos en las tiendas.
La palabra gourmand, en sus orígenes era el que entendía y apreciaba la comida, y la palabra gourmet definía al que entendía y apreciaba el vino. En la actualidad, gourmand es el comilón, el glotón y gourmet el exquisito, el entendido, el gastrónomo.
Así como en el mundo de los restaurantes Michelin ha sido durante mucho tiempo la guía de referencia (actualmente, en España es la Guía Campsa), el "gurú" de los vinos ha sido, sin duda, Robert Parker. Ahora, menos.
Un estudio minuciosoLa Revista de Robert Parker está elaborada, fundamentalmente, por su equipo de colaboradores. Y aunque no tiene la misma influencia que hace unos años, sigue siendo un punto de referencia importantísimo.
En el último número de la Revista, se incluyen puntuaciones de alguno de los mejores vinos españoles y, también, una relación de los que pueden adquirirse por menos de 20 dólares.
Naturalmente, Robert Parker no cata todos los vinos de España y, además, no viaja a nuestro país y, por tanto, solo puntúa aquellas botellas que llegan a su estudio.
Con esas limitaciones, incluyo a continuación un cuadro de los vinos que Robert Parker ha puntuado con más de 95 puntos.
En un próximo artículo, hablaré de las puntuaciones de las Guías españolas.
